jueves, 11 de junio de 2020

viernes, 5 de junio de 2020

Comunión Reparadora de los Cinco Primeros Sábados del mes




El 13 de junio de 1917, los tres pastorcitos de Fátima vieron a Nuestra Señora, quien sostenía en su mano derecha su Corazón traspasado y tachonado de espinas. María Santísima le dijo a Lucía: "Jesús quiere establecer en el mundo la devoción a mi Corazón Inmaculado".


El 13 de julio de 1917, la Virgen les dijo: "...Si se hace lo que voy a decirles, muchas almas se salvarán...Vendré a pedir la comunión reparadora de los primeros sábados".


En línea recta con las apariciones de Fátima, la promesa de Nuestra Señora se cumplió en Pontevedra, donde Lucía era por ese entonces una joven postulante a la vida religiosa. Allí, el 10 de diciembre de 1925, la Virgen se le apareció nuevamente sobre una nube de luz, con el Niño Jesús a su lado.


“La Santísima Virgen puso su mano sobre el hombro de Lucía, mientras en la otra sostenía su corazón rodeado de espinas. El Niño le dijo: "Ten compasión del Corazón de tu Santísima Madre. Está cercado de las espinas que los hombres ingratos le clavan a cada momento, y no hay nadie que haga un acto de reparación para sacárselas."


Inmediatamente dijo Nuestra Señora a Lucía: "Mira, hija mía, mi Corazón cercado de espinas que los hombres ingratos me clavan sin cesar con blasfemias e ingratitudes. Tú, al menos, procura consolarme y di que a todos los que, durante cinco meses, en el primer sábado, se confiesen, reciban la Sagrada Comunión, recen el Rosario y me hagan compañía durante 15 minutos meditando en los Misterios del rosario con el fin de desagraviarme, les prometo asistir en la hora de la muerte con las gracias necesarias para su salvación"


¿Por qué 5 Sábados?


Después de haber estado Lucía en oración, Nuestro Señor le reveló la razón de los 5 sábados de reparación: "Hija mía, la razón es sencilla: se trata de 5 clases de ofensas y blasfemias proferidas contra el Inmaculado Corazón de María:

1- Blasfemias contra su Inmaculada Concepción.

2- Contra su virginidad.

3- Contra su Maternidad Divina, rehusando al mismo tiempo recibirla como Madre de los hombres.

4- Contra los que procuran públicamente infundir en los corazones de los niños, la indiferencia, el desprecio y hasta el odio hacia la Madre Inmaculada.

5- Contra los que la ultrajan directamente en sus sagradas imágenes.”


En 5 Primeros Sábados de Mes:


1. La Confesión: Tiene que ser sincera y hacerse con la intención de desagraviar al Corazón Inmaculado de María. Poco tiempo después de la aparición en Pontevedra, Lucía, estando en oración, le habló a Jesús de la dificultad que tenían muchas personas para la confesarse los sábados y preguntó si valía hacerlo dentro de los ocho días anteriores. Jesús contestó: Puede hacerse por anticipado (por ejemplo, el domingo precedente) o aún por más de 8 días antes, en caso de dificultad para confesarse el primer sábado.


2. La Comunión: Por supuesto que debe ser efectuada en estado de gracia y con la intención de reparar por las ofensas que sufre el Corazón Inmaculado de María.


3. El rezo del Rosario: También con espíritu de reparación.


4. Los quince minutos de meditación sobre los quince misterios del Rosario: No hay que confundirlos con el Rosario. Sor Lucía escribe: " es hacer compañía a Nuestra Señora durante quince minutos, meditando los misterios del Rosario". Se pueden elegir algunos de entre los misterios (no se trata de quince minutos por cada misterio).

jueves, 4 de junio de 2020

Irreverencia a la Eucaristía



Nota: Esta publicación no pretende ser una reivindicación de las acciones de Mons. Lefebvre. Quien publica, se somete con obediencia filial a la Santa Sede, sin por eso dejar de reconocer la razón que asiste a las declaraciones del mencionado obispo.

Mes del Sagrado Corazón de Jesús



Comenzamos hoy, el mes de junio. La tradición de la Iglesia y la piedad popular han dedicado este mes a honrar y desagraviar el Sagrado Corazón de Jesús. Esto es así en atención a que la Solemnidad del Sagrado Corazón, fijada el viernes posterior a la octava de Corpus Christi, suele celebrarse en este mes. Así mismo, desde hace varios años, se dedica este día a la Jornada de oración por el Clero.

Este año, el Santo Padre, instituyó este día como inicio del Año de Oración por la santificación del Clero y ha enriquecido con innumerables indulgencias para clérigos y laicos que eleven oraciones o realicen obras pías según esta intención

Es así como, en esta oportunidad, los cristianos deberemos intencificar nuestra devoción al Sagrado Corazón. Aquellos que no lo tengan por costumbre, sería muy conveniente que comiencen en este mes la práctica de los 9 Primeros Viernes del Mes, confesando y comulgando.

Entre las muchas promesas que Jesús hizo a Santa Margarita María de Alacoque, una hay digna de particular mención, hecha en el año 1689, un año antes de su muerte. Es la duodécima de las que suelen ser publicadas en los devocionarios, y dice: ¨Te prometo, en el exceso de la misericordia de mi Corazón, que mi Amor todopoderoso concederá a todos los que comulgaren el primer viernes del mes, durante nueve meses consecutivos, la gracia de la perseverancia final; ellos no morirán en mi desgracia, ni sin haber recibido los santos sacramentos, siéndoles mi Corazón asilo seguro en aquel trance supremo¨.

Dediquemos este mes a ofrecer oraciones y penitencias en honor del Corazón de Jesús. Pidámosle perdón cada día, varias veces, por nuestros pecados y los del mundo entero. Roguémosle por los clérigos, para que sean fiel reflejo del Divino Pastor, manso y humilde de corazón.

Recemos las letanías del Sagrado Corazón, hagamos pequeñas visitas al Santísimo Sacramento, recitemos jaculatorias al Corazón de Jesús mientras cumplimos nuestros deberes de estado, y tratemos de difundir entre nuestros amigos, la desgraciadamente olvidada Práctica de los Primeros Viernes.

Finalmente invitamos a todos los cristianos, en especial a los sacerdotes, a responder al llamado del Papa. Instamos a los clérigos a que tomando el ejemplo del Santo Cura de Ars, pasen más tiempo en el confesionario e inculquen en los fieles el amor al Sagrado Corazón de Jesús.

miércoles, 3 de junio de 2020

La Comunión en la mano es de origen calvinista




Athanasius Schneider, experto en Patrística y obispo auxiliar en Kazajistán, explicó en una emisora de Radio María cómo se comulgaba entonces.




Athanasius Schneider tiene 50 años, es ucraniano y desde 2006 ha ejercido comoobispo auxiliar en dos diócesis de Kazajistán, una ex república soviética con un 26% de población cristiana, mayoritariamente ortodoxa pero con una pujante comunidad católica.

Recientemente, monseñor Schneider, que es experto en Patrística e Iglesia primitiva, explicó en la emisora de Radio María en el sur del Tirol las diferencias entre la forma de comulgar en la Iglesia primitiva y la actual práctica de la comunión en la mano.

Según afirmó, esta costumbre es "completamente nueva" tras el Concilio Vaticano II y no hunde sus raíces en los tiempos de los primeros cristianos, como se ha sostenido con frecuencia.

En la Iglesia primitiva había que purificar las manos antes y después del rito, yla mano estaba cubierta con un corporal, de donde se tomaba la forma directamente con la lengua: "Era más una comunión en la boca que en la mano", afirmó Schneider. De hecho, tras sumir la Sagrada Hostia el fiel debía recoger de la mano con la lengua cualquier mínima partícula consagrada. Un diácono supervisaba esta operación.

Jamás se tocaba con los dedos: "El gesto de la comunión en la mano tal como lo conocemos hoy era completamente desconocido" entre los primeros cristianos.


Origen calvinista


Aun así, se abandonó aquel rito por la administración directa del sacerdote en la boca, un cambio que tuvo lugar "instintiva y pacíficamente" en toda la Iglesia. A partir del siglo V, en Oriente, y en Occidente un poco después. El Papa San Gregorio Magno en el siglo VII ya lo hacía así, y los sínodos franceses y españoles de los siglos VIII y IX sancionaban a quien tocase la Sagrada Forma.


Según monseñor Schneider, la práctica que hoy conocemos de la comunión en la mano nació en el siglo XVII entre los calvinistas, que no creían en la presencia real de Jesucristo en la eucaristía. "Ni Lutero", que sí creía en ella aunque no en la transustanciación, "lo habría hecho", dijo el obispo kazajo: "De hecho, hasta hace relativamente poco los luteranos comulgaban de rodillas y en la boca, y todavía hoy algunos lo hacen así en los países escandinavos".




Fuente: www.religionenlibertad.com

Sagrado Corazón de Jesús - Revelaciones a Santa Margarita María


Una vez entre otras, escribe Sta. Margarita, "que se hallaba expuesto el Santísimo Sacramento, después de sentirme retirada en mi interior por un recogimiento extraordinario de todos mis sentidos y potencias, Jesucristo mi Amado se presentó delante de mi todo resplandeciente de Gloria, con sus cinco llagas brillantes, como cinco soles y despidiendo de su sagrada humanidad rayos de luz de todas partes pero sobre todo de su adorable pecho, que parecía un horno encendido; y, habiéndose abierto, me descubrió su amante y amable Corazón."

Entonces Jesús le explicó las maravillas de su puro amor y hasta que exceso había llegado su amor para con los hombres de quienes no recibía sino ingratitudes. Esta aparición es mas brillante que las demás. Amante apasionado, se queja del desamor de los suyos y así divino mendigo, nos tiende la mano el Señor para solicitar nuestro amor.
Le dirige las siguientes peticiones:

- Comulgarás tantas veces cuanto la obediencia quiera permitírmelo
-Jueves a viernes haré que participes de aquella mortal tristeza que Yo quise sentir en el huerto de los olivos; tristeza que te reducirá a una especie de agonía mas difícil de sufrir que la muerte.
-Por acompañarme en la humilde oración que hice entonces a mi Padre en medio de todas mis congojas, te levantaré de once a doce de la noche para postrarte durante una hora conmigo; el rostro en el suelo, tanto para calmar la cólera divina, pidiendo misericordia para los pecadores, como para suavizar, en cierto modo, la amargura que sentí al ser abandonado por mis apóstoles, obligándome a echarles en cara el no haber podido velar una hora conmigo...

"Una vez, estando expuesto el Santísimo Sacramento, se presentó Jesucristo resplandeciente de gloria, con sus cinco llagas que se presentaban como otro tanto soles, saliendo llamaradas de todas partes de Su Sagrada Humanidad, pero sobre todo de su adorable pecho que, parecía un horno encendido. Habiéndose abierto, me descubrió su amabilísimo y amante Corazón, que era el vivo manantial de las llamas. Entonces fue cuando me descubrió las inexplicables maravillas de su puro amor con que había amado hasta el exceso a los hombres, recibiendo solamente de ellos ingratitudes y desconocimiento.

"Eso," le dice Jesús a Margarita, "fue lo que más me dolió de todo cuanto sufrí en mi Pasión, mientras que si me correspondiesen con algo de amor, tendría por poco todo lo que hice por ellos y, de poder ser, aún habría querido hacer más. Mas sólo frialdades y desaires tienen para todo mi afán en procurarles el bien. Al menos dame tú el gusto de suplir su ingratitud de todo cuanto te sea dado conforme a tus posibilidades."

Ante estas palabras, Margarita solo podía expresarle al Señor su impotencia, Él le replicó: "Toma, ahí tienes con qué suplir cuanto te falte." Y del Corazón abierto de Jesús, salió una llamarada tan ardiente que pensó que la iba a consumir, pues quedó muy penetrada y no podía ella aguantarlo, por lo que le pidió que tuviese compasión de su debilidad. El le respondió:
"Yo seré tu fortaleza, nada temas, solo has de estar atenta a mi voz y a lo que exija de ti con el fin de prepararte para la realización de mis designios."
Entonces el Señor le describió a Margarita exáctamente de que forma se iba a realizar la práctica de la devoción a Su Corazón, junto con su propósito, que era la reparación. Finalmente, Jesús mismo le avisa sobre las tentaciones que el demonio levantará para hacerla caer.

"Primeramente me recibirás en el Santísimo Sacramento tanto como la obediencia tenga a bien permitírtelo; algunas mortificaciones y humillaciones por ello habrán de producirse y que recibirás como gajes de mi amor. Comulgarás, además, todos los primeros viernes de mes, y en la noche del jueves al viernes, te haré participe de la mortal tristeza que quise sentir en el huerto de los Olivos, cuya tristeza te reducirá, sin que logres comprenderlo, a una especie de agonía más difícil de soportar que la muerte. Para acompañarme en la humilde plegaria que elevé entonces a mi Padre, en medio de todas tus angustias, te levantarás entre las once y las doce de la noche para postrarte conmigo durante una hora, con la cara en el suelo, tanto para apaciguar la cólera divina, pidiendo por los pecadores, como para endulzar de algún modo la amargura que sentía por el abandono de mis apóstoles, lo cual me llevó a reprocharles que no habían podido velar una hora conmigo. Durante esa hora harás lo que te diga. Pero, oye hija mía, no creas a la ligera todo espíritu, ni te fíes, porque Satanás está rabiando por engañarte. Por eso, no hagas nada sin permiso de los que te guían, a fin de que, contando con la autoridad de la obediencia, él no pueda engañarte, ya que no tiene poder alguno sobre los obedientes."

Tomado de "Vida y Obras completas de Santa Margarita Maria de Alacoque"

lunes, 1 de junio de 2020