jueves, 27 de diciembre de 2012

El Papa canonizará 800 mártires que rechazaron convertirse al Islam



El Papa Ratzinger ha decidido canonizar a 800 mártires italianos asesinados por mano islámica el 13 de agosto de 1480 en Otranto porque rechazaron convertirse y renegar de Cristo. “Los beatos mártires de Otranto, Antonio Primaldo y compañeros, murieron por su fidelidad a Cristo, pronto se convertirán en santos”, han anunciando conjuntamente el Vaticano y el arzobispo pugliano, monseñor Donato Negro, después que Benedicto XVI recibiera en audiencia al cardenal Amato, Prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos, autorizando la promulgación del decreto concerniente a un milagro atribuido a la intercesión de los mártires.

En el siglo XVI Otranto fue asediada por los turcos y, después de una larga batalla, cayó bajo el dominio otomano. El comandante de los turcos, Gedik Achmed Pascia, ordenó que todos los hombres sobrevivientes, cerca de 800, desde los 15 años para arriba, fuesen obligados a renegar de la fe cristiana. Antonio Primaldo, un humilde zapatero (si bien otras crónicas relatan que era sastre), en nombre de todos los cristianos prisioneros declaró que ninguno de ellos se convertiría. “Ellos consideraban a Jesucristo como Hijo de Dios y querían mil veces morir antes que renegar de Él y hacerse musulmanes”, cuentan las crónicas llegadas hasta nosotros. Frente a esta respuesta, Achmed Pasciá condenó a muerte a los 800 prisioneros.

Antonio Primaldo y sus compañeros fueron de inmediato reconocidos mártires por la población y cada año la Iglesia local, el 14 de agosto, celebra devotamente su memoria. El 14 de diciembre de 1771 fue emanado el decreto de confirmación del culto “ab immemorabili” tributado a los mártires. Luego cayó el silencio. Sólo en 1988 fue nombrada por el entonces arzobispo de Otranto la comisión histórica para investigar sobre el acontecimiento y en los años 1991-1993 se realizó la investigación diocesana, reconocida válida por la Congregación para las Causas de los Santos con decreto del 27 de mayo de 1994. El 6 de julio de 2007 Benedicto XVI ha aprobado el decreto con el que se reconocía que los Beatos Antonio Primaldo y compañeros habían sido asesinados por su fidelidad a Cristo.

“Nuestra diócesis esperaba este momento desde hace tiempo – escribe monseñor Negro. En una época de crisis profunda, la inminente canonización de nuestros mártires es una fuerte invitación a vivir hasta el fondo el martirio cotidiano, hecho de fidelidad a Cristo y a su Iglesia”. El milagro reconocido (necesario para el decreto) se refiere a la curación de un cáncer de Sor Francesca Levote, monja profesa de las Hermanas Pobres de Santa Clara.

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Fuente: Il Messaggero

martes, 25 de diciembre de 2012

Regresó el Gradual !



Ayer en la Santa Misa de Gallo celebrada por el Santo Padre, según la Forma Ordinaria,  no se ha cantado el "salmo responsorial". En su lugar la scola y el cantor han entonado el "Gradual". Si bien, en sí no existen diferencias sustanciales, pues los graduales suelen ser un par de versículos de un salmo,  su diferencia radicaría en la extensión. El aspecto a tener en cuenta es la manera de referirse al salmo, no ya en la forma de "responsorial", propia del Misal de Pablo VI, sino en un modo más acorde a la tradición litúrgica anterior a la reforma litúrgica pos conciliar. 

He aquí el texto tomado de la página 79 del librito para seguir la celebración:


Graduale
La schola:
Ps 109, 3. 1
Tecum principium in die virtutis tuæ: in splendoribus sanctorum,
ex utero ante luciferum genui te. 
D. Dixit Dominus Domino meo:
Sede a dextris meis:
donec ponam inimicos tuos, scabellum pedum tuorum. 


http://www.vatican.va/news_services/liturgy/libretti/2012/20121224.pdf



Este es otro de los buenos frutos de la "Reforma de la reforma" emprendida por Benedicto XVI. Cómo en tantos otros aspectos, desgraciadamente seremos testigos de la poca atención que el clero en general, y los obispos en particular, dirigirán a este gesto.



Nichán Eduardo Guiridlian Guarino


miércoles, 12 de diciembre de 2012

«¡Queremos refundar la República!», se oyó en la logia. La masonería francesa pidió en secreto a Hollande una ofensiva laicista




Una tercera parte de los miembros del Gobierno forman parte de las logias o coquetean con ellas, y la influencia se extiende a toda la Administración.
La llegada a la presidencia de la República deFrançois Hollande está suponiendo una nueva edad de oro de la influencia masónica en Francia. El pasado 16 de noviembre, el ministro de Educación, Vincent Peillon, se subió al estrado del templo Groussier del Gran Oriente de Francia (GO) y lo proclamó sin ambages: "Queremos refundar la República. ¡Y queremos refundarla desde la escuela!". Como en los mejores tiempos de la Tercera República (1875-1940), el laicismo se ha convertido en el eje de la acción de gobierno, y las urgencias por sacar adelante el matrimonio homosexual no son más que una manifestación más.

"Comparte nuestros valores, es un masón sin mandil", comentó uno de los asistentes ese día sobre la figura del ministro que acababa de entusiasmarles. En realidad, como mínimo una tercera parte del kilométrico gobierno de 38 miembros (entre ministros y ministros delegados) formado por Jean-Marc Ayrault por encargo de François Hollande es masón o filomasón, y si descendemos en la escala de la administración las escuadras y los compases se multiplican. Incluso el presidente de la Asamblea Nacional, Claude Bartolone, visitará este lunes una logia, tal vez para agradecer la movilización de una treintena de diputados para promoverle al cargo tras las elecciones legislativas de junio.

No respondo, no comento...
El diario francés Le Figaro publica un completo informe sobre la renacida influencia masónica en el país, que aspiran a consolidar de una forma que sólo les fue posible en los primeros años de François Mitterrand (1981-1995), cuando se enseñorearon del poder hasta que el presidente se rebeló contra la osadía.

El periódico interrogó a todos los miembros del consejo de ministros sobre su pertenencia o no a las logias. Algunos no respondieron, como Marylise Lebranchu(Reforma del Estado), Stéphane Le Foll (Agricultura) o Alain Vidalies (Relaciones con el Parlamento).

Otros lo desmintieron, como Michel Sapin (Trabajo) -en sintonía con los masones, sin embargo, afirma el autor del reportaje-, Benoît Hamon (Economía y Finanzas), George Pau-Langevin (Reforma de la Educación) o Michèle Delaunay (Asuntos Sociales).

Algunos no responden de una forma que ya es responder: Frédéric Cuvillier(Transportes) dice que "no puede responder", aunque se sabe su proximidad al Gran Oriente; Jean-Yves Le Drian (Defensa), masón, dice que "no comenta convicciones personales"; lo mismo que otro masón, Victorin Lurel (Ultramar); en cuanto a Jérôme Cahuzac (Presupuestos), "ni confirma ni desmiente", pero admite participar en las tenidas; Anne-Marie Escoffier (Descentralización), conocida miembro de la Gran Logia Femenina de Francia, "no se siente competente" para contestar; en cuanto al españolManuel Valls (Interior), su entorno admite que se inició en 1988 pero lo dejó en 1996.

"La influencia de los masones se ejerce de manera difusa, por capilaridad, porque encontramos numerosos hermanos en los gabinetes ministerriales, en las administraciones y en los ámbitos políticos", explica Emmanuel Pierrat, abogado miembro del Gran Oriente de Francia y coautor con Laurent Kupferman de un libro publicado este año: Ce que la France doit aux francs-maçons... et ce qu´elle ne leur doit pas [Lo que Francia debe a los masones... y lo que no les debe].

En la actualidad, los ministerios de mayor influencia masónica son tan nucleares como Defensa (no sólo el ministro, también su jefe de gabinete: Cédric Léwandowski),Interior (un 10% de los comisarios) y Educación (dos de los principales consejeros de Peillon para la reforma educativa: Marc Mancel y Christian Forestier).

Objetivo: constitucionalizar la ley

Esta influencia está provocando rivalidades entre las logias, y algunas denuncian laprepotencia del Gran Oriente de Francia, que es quien en estos momentos disfruta de mayor presencia cuantitativa y cualitativa en el aparato de poder.

Sus objetivos están claros y pasan por una ofensiva laicista como no se ha visto en Francia desde hace treinta años. Le Figaro desvela que el Gran Maestre del Gran Oriente de Francia, José Gulino, fue recibido secretamente en octubre por el Pierre-René Lemas, secretario general del Palacio del Elíseo (sede de la presidencia de la República), con un único objetivo: los masones quieren constitucionalizar la ley de 1905 -aún vigente aunque parcialmente reformada-, específicamente anticatólica y responsable de la progresiva descristianización del país a lo largo del siglo XX.

Esta ley provocó una firme respuesta del Papa San Pío X, marcando al catolicismo francés un camino de resistencia a la masonería que sólo empezó a suavizarse tras la Segunda Guerra Mundial. Hoy el arzobispo de París, el cardenal André Vingt-Trois, está empezando a coger de nuevo el timón de esa resistencia, y las manifestaciones en las calles de Francia contra el matrimonio homosexual han cosechado un éxito imprevisto.

La presencia de la Iglesia fue desapareciendo de las instituciones donde había sido milenaria en virtud de esa ley, que ahora la masonería quiere convertir en troncal de la República, blindándola contra cualquier reforma o supresión. Ese intento presenta obstáculos más políticos y legales que ideológicos, pero otro socialista miembro de la masonería, Gérard Contremoulin, dice que "el presidente Hollande puede sortearlos". Y la sugerencia de un gran oriente, hoy, en Francia, significa mucho...

jueves, 6 de diciembre de 2012

¿ Es “completamente" católica la Universidad Católica de Argentina ?




Tomado de "InfoCatólica"

Por supuesto que el adverbio del título es irónico, pues la sola negación de un artículo de fe es suficiente para cambiar el adjetivo por una identidad bastante menos feliz, que es la de hereje o la de apóstata.
Pero parecería que tarde o temprano, deberemos empezar a suplicar a Roma que así como intervino en Perú, comience a intervenir un poco en la Universidad Católica Argentina, si en ella se persiste en abonar la confusión reinante otorgando títulos de “teólogo católico” a gente que olvida un pequeño detalle para merecer tal calificativo, y es el compartir la fe católica “que nos gloriamos de profesar”.
Por este camino, los ingenuos y confundidos se siguen enredando en caminos que no sólo “no llevan a Roma”, sino que conducen sin más, a la pura apostasía, en la vereda de en frente, en viejas herejías remozadas y siempre, por supuesto, en el desprecio a la Tradición y al Magisterio.
Un botón de muestra lo constituye Graciela Moranchel, Licenciada nada menos que en Teología Dogmática por esa Universidad, que sin ningún empacho se cruza en una discusión en Internetblandiendo sus títulos como espadas para defender herejías, en vez de para combatirlas, pretendiendo sembrar apasionadamente la duda sobre la divinidad de Nuestro Señor Jesucristo (¡!). Le ha dolido la justa censura de la Iglesia a Bourgeois y Schüller, y sangra por la herida en el coro de los defensores de la libertad de expresión, en reclamos por sacerdocio femenino y celibato optativo, atizado por el director del blog Rumores de Ángeles, de “Religión Digital”. Y bien; dentro del caos liberal todo es posible, pero lo que no puede admitirse es que pretendan ser tenidos como católicos, los que dan coces a la Iglesia pretendiendo divorciarla del Esposo.

Muchos tal vez sabemos que por los pasillos de esa universidad pululan también algunos “gigantes” en Sagrada Escritura, que niegan sonrientemente la divina inspiración de las mismas (como el padre Aldo Ranieri s.d.b., por ejemplo), y la Presencia Real de Cristo en la Eucaristía, tomándolo como mero “añadido devocional”, etc. Suelen reprochar, como Moranchel responde a un comentarista católico que la corrige: “su fe se limita a tragar tal como vienen catecismos, documentos y cánones varios..”
A estos pseudoteólogos, de la línea de Pagola, Alvarez Valdés y otros de su “línea crítica”, en cambio, no les vendría mal quizá, “repasar el Catecismo”, como le aconsejara S. Pío X a un cardenal que ponía en duda la relevancia de Sta. Teresa de Lisieux, Doctora de la Iglesia. Pero a estos “iluminados”, los ejemplos de los santos parecen no decirles mucho, y es lógico: no hay peor sordo que el que no quiere oír, aunque esté disfrazado de monja, como Lucía Caram, cuyo claustro, según dice, “es el mundo” (sic!).
Lamentablemente, la afirmación de Graciela Moranchel es la que resuena hace décadas en sectores amplios de la Iglesia docente, lamentablemente: “Toda la Iglesia como Pueblo de Dios debe interpretar, en cada situación particular, cuando habla el Espíritu y cuando no.” No otro sino el espíritu del libre examen, con sus más y sus menos, ha dado estos frutos amargos y venenosos, que llevan, nos consta, directamente a la pérdida de la fe católica, con una tristeza inconcebible en el fondo de sus almas.
El daño que por décadas viene haciendo la crítica racionalista en los Estudios Bíblicos, contradiciendo al Magisterio y mucho más aún, a la Tradición, como algo de lo que debe prescindirse casi completamente si se pretende trabajar “con seriedad”, es impresionante, no sólo en la UCA sino en la amplia mayoría de los Seminarios Catequísticos Arquidiocesanos, y en la formación de los sacerdotes. Bajo el “magisterio” indiscutido e indiscutible dentro del Río de la Plata, de Mons. Luis H. Rivas, por ejemplo - Licenciado en Teología por la Universidad Católica Argentina y en Exégesis bíblica por la Pontificia Commissio de Re Biblica del Vaticano, y autor del archiconocido manual “¿Qué es un evangelio?”- cualquier docente de alguna rama de la teología, sacerdote o laico, que se precie de tal, no puede siquiera mencionar como hipótesis la existencia histórica de San Juan Evangelista, so pena de ser considerado “ignorante fundamentalista”, pues todos sus alumnos hemos tenido que repetir en cambio la tesis de la “Escuela joánica”, anónima y plural, del s.II. Las tesis contrarias a la historicidad de los milagros que plantea Pagola, hace años que se vienen inoculando por estos lares, en todo curso de mediano reconocimiento académico en la materia.
En este contexto de relaciones, es coherente la afirmación de Moranchel en un artículo de la revista Ciudad Nueva, donde señala que “Las causas segundas, entre las que se encuentra la libertad, producen efectos que son consecuencia del obrar humano. Esos efectos pueden ser buenos o malos, y Dios no tiene absolutamente nada que ver” (1) . Parece que la señora es también amiga de Pelagio, además de Arrio. Su encono es con la Iglesia “subida al pedestal” -alergia aneja a Cristo Rey- claro; jamás con herejes, sectarios o paganos idólatras: ellos deben enseñarnos la Paz del Revoltijo Tolerante. Y por supuesto, de ese Revoltijo sacarán siempre una buena tajada las Forcades, las Lucía Caram, y tantísimos otros lobos disfrazados de pastores o profetas “con credenciales”.
Graciela Moranchel, Licenciada en este ambiente pseudocatólico, pero quien quizá se ha impregnado más de la cuenta del espíritu de la Facultad de Psicología de la Universidad de Buenos Aires (estatal, freudomarxista), donde se desempeñó laboralmente-, difunde actualmente su “sabiduría” dictando cursos sobre “Misticismo cristiano” en la Universidad del Salvador, o como miembro de la Comunidad Mundial para la Meditación Cristiana, (ente organizador de una peregrinación por la Paz para el 2013, liderada por el p. Freeman osb y el Dalai Lama, a quien aquél le ha pedido comentar “los Evangelios desde la tradición budista”…), como “meditadora” oficial, según parece. En su Curriculum Vitae dice ser asimismo “Docente de Teología” en el Centro de Espiritualidad Sta. María. Este es una asociación privada de fieles fundada y dirigida por la “iluminada” Inés Ordóñez de Lanuse (bachiller en Teología por la Universidad Católica Argentina, casualmente), que con presencia en diócesis de Méjico, Chile, Uruguay y USA, anestesia a centenares de almas en la “pastelería” de cuño New Age, pero eso sí: todo con “sellito” universitario católico. Durante algunas décadas, Inés Ordóñez tuvo a su cargo el espacio televisivo de “reflexión” diaria perteneciente al Arzobispado de Buenos Aires. Sobre algunas actividades de sus “Comunidades del SEA”, que según su página nació como un centro de catequesis (2) , es muy elocuente el informe gráfico que podemos ver enhttp://www.catapulta.com.ar/?p=4178. Su meditación se inclina por supuesto a prácticas inmanentistas, autoreferenciales, viciadas de un profundo modernismo, como se deduce por algunas turbias declaraciones del Centro : “El corazón es el lugar de la verdad y de la decisión donde elegimos el sentido que queremos darle a nuestra vida.” ¿La formación de la conciencia? Bien, gracias. ¿El pecado original, las tentaciones, las ilusiones espirituales, las insidias del mundo, demonio y carne y el discernimiento de espíritus? Viejos preconceptos, sin duda…
Mientras tanto, entre los clamores de optimismo, tolerancia, libertad académica y pluralismo de la Universidad Católica Argentina, los verdaderos docentes católicos deben serlo “moderadamente” a riesgo de su puesto, si osan hacer demasiada ostentación de su fe, navegando como pueden en la corriente de lo ecuménicamente correcto, en la “sacrosanta” pluralidad docente junto a pastores (3) que dictan Sagrada Escritura, o a rabinos blasfemos (4) a los que se otorga el Doctorado Honoris Causa (5).
No digamos el Juramento Antimodernista, pero al menos el Credo, ya que estamos en el Año de la Fe, tal vez… ¿será muy osado proponerlo en el Acta de admisión y egreso?
¿Y por qué traemos aquí todos estos datos? Porque nos parece urgente comprender que no poniendo remedio a la raíz, el árbol corrompido, inevitablemente desparramará sus frutos inoculando el veneno en muchos islotes adonde acuden los náufragos espirituales, sin ver que tratan de hacer pie en terrenos cenagosos.
Y si se tratara de meras ideas…pero esas ideas arrasan con miles de almas, insistimos. ¿Quién piensa a Qué precio infinito han sido compradas?.. Pero algunas no volverán a la Barca de Pedro, y perecerán en la tormenta.

Hasta entonces nos toca no sólo orar, sino también obrar, y el anuncio de la Verdad debe ir parejo con la denuncia del error, porque la luz inunda las tinieblas, y donde está una, no puede estar la otra. Somos hijos de la Luz, por el bautismo.
Que el Señor nos conceda la fidelidad de obrar en consecuencia.
M. Virginia O. de Gristelli

domingo, 25 de noviembre de 2012

Explicación de la Misa de Siempre



María tiene poder para defender a los que la invocan en las tentaciones del demonio




No sólo María santísima es reina del cielo y de los santos, sino que también ella tiene imperio sobre el infierno y los demonios por haberlos derrotado valientemente con su poder. Ya desde el principio de la Humanidad, Dios predijo a la serpiente infernal la victoria y el dominio que había de ejercer sobre él nuestra reina al anunciar que vendría al mundo una mujer que lo vencería: "Pondré enemistades entre ti y la mujer... Ella quebrantará tu cabeza" (Gn 3,15). ¿Y quién fue esta mujer su enemiga sino María, que con su preciosa humildad y vida santísima siempre venció y abatió su poder? "En aquella mujer fue prometida la Madre de nuestro Señor Jesucristo", dice san Cipriano. Y por eso argumenta que Dios no dijo "pongo", sino "pondré", para que no se pensara que se refería a Eva. Dice pondré enemistad entre ti y la mujer para demostrar que esta triunfadora de Satán no era la Eva allí presente, sino que debía de ser otra mujer hija suya que había de proporcionar a nuestros primeros padres mayor bien, dice san Vicente Ferrer, que aquellos de que nos habían privado al cometer el pecado original. María es, pues, esa mujer grandiosa y fuerte que ha vencido al demonio y le ha aplastado la cabeza abatiendo su soberbia, como lo dijo Dios: "Ella quebrantará tu cabeza". Cuestionan algunos si estas palabras se refieren a María o a Jesucristo, porque los Setenta traducen: "El quebrantará tu cabeza". Pero en cualquier caso, sea el Hijo por medio de la Madre o la Madre por virtud del Hijo, han desbaratado a Lucifer y, con gran despecho suyo, ha quedado aplastado y abatido por esta Virgen bendita, como dice san Bernardo. Por lo cual vencido en la batalla, como esclavo, se ve forzado a obedecer las órdenes de esta reina. "Bajo los pies de María, aplastado y triturado, sufre absoluta servidumbre". Dice san Bruno que Eva, al dejarse vencer de la serpiente nos acarreó tinieblas y muerte; pero la santísima Virgen, venciendo al demonio nos trajo la luz y la vida. Y lo amarró de modo que el enemigo no puede ni moverse ni hacer el menor mal a sus devotos.


Hermosa es la explicación que da Ricardo de San Lorenzo de aquellas palabras de los Proverbios: "En ella confía el corazón de su marido que no tendrá necesidad de botín" (Pr 31,11), y dice: "Confía en ella el corazón de su esposo, es decir, Cristo; y es que ella enriquece a su esposo con los despojos que le quita al diablo". "Dios ha confiado a María el corazón de Jesús a fin de que ella corra con el cuidado de hacerlo amar de los hombres". Así lo explica Cornelio a Lápide. Y de ese modo no le faltarán despojos, es decir, almas rescatadas que ella le consigue despojando al infierno, salvándolas de los demonios con su potente ayuda.

Ya se sabe que la palma es señal de la victoria; por eso nuestra reina está colocada en excelso trono a vista de todas las potestades como palma signo de victoria segura, que es lo que se pueden prometer todos los que se colocan bajo su amparo. "Extendí mis ramos como palma de Cadés" (Ecclo 24,18), es decir, para defender, como añade san Alberto Magno. "Hijos, parece decirnos María, cuando os asalta el enemigo recurrid a mí, miradme y confiad, porque en mí que os defiendo veréis también lograda vuestra victoria". Y es que recurrir a María es el medio segurísimo para vencer todas las asechanzas del infierno, porque ella, dice san Bernardino de Siena, tiene señorío sobre los demonios y el infierno, a quienes domeña y abate. Que por eso María es llamada terrible contra las potestades infernales como ejército bien disciplinado. "Terrible como ejército en orden de batalla" (Ct 6,3), porque sabe combinar muy bien su poder, su misericordia y sus plegarias para confundir a sus enemigos y en beneficio de sus devotos, que en las tentaciones invocan su potente socorro.


"Yo, como la vid, di frutos de suave aroma" (Ecclo 24,23). "Yo, como la vid -le hace decir el Espíritu Santo-, he dado frutos de suave fragancia". "Dicen -explica san Bernardo referente a este pasaje- que al florecer las viñas se ahuyentan los reptiles venenosos". Así también tienen que huir los demonios de las almas afortunadas que tienen aromas de la devoción de María. También por esto María es llamada "cedro": "Como cedro me he elevado en el Líbano" (Ecclo 24,17). No sólo porque así como el cedro es incorruptible, así María no sufrió la corrupción del pecado, sino también porque, como dice el cardenal Hugo a este respecto, como el cedro con su penetrante olor ahuyenta a las serpientes, así María con su santidad pone en fuga a los demonios.

En Israel, por medio del arca se ganaban las batallas. Así vencía Moisés a sus enemigos. "Al tiempo de elevar el arca decía Moisés: Levántate, Señor, y que sean dispersados tus enemigos" (Nm 10,35). Así fue conquistada Jericó, así fueron derrotados los filisteos. "Allí estaba el arca de Dios" (1Sm 14,18). Ya es sabido que el arca fue figura de María. "El arca que contenía el maná, o sea, Cristo, es la santísima Virgen que consigue la victoria sobre los malvados y los demonios". Y como en el arca se encontraba el maná, así en María se encuentra Jesús, del que igualmente fue figura el maná, por medio de este arca se obtiene la victoria sobre los enemigos de la tierra y del infierno. Por eso dice san Bernardino de Siena que cuando María, arca del Nuevo Testamento, fue elevada a ser reina del cielo, quedó muy débil y abatido el poderío del demonio sobre los hombres.


"¡Cómo tiemblan ante María y su nombre poderosísimo los demonios en el infierno!", exclama san Buenaventura. El santo compara a estos enemigos con aquellos de los que habla Job: "Fuerzan de noche las casas... y si los sorprende la aurora la ven como las sombras de la muerte" (Jb 24,16-17). Los ladrones van a robar las casas de noche; pero si en eso les sorprende la aurora, huyen como si se les apareciera la sombra de la muerte. Lo mismo, dice san Buenaventura, sucede cuando los demonios entran en un alma si ésta se encuentra espiritualmente a oscuras. Pero en cuanto al alma le viene la gracia y la misericordia de María, esta hermosa aurora disipa las tinieblas y pone en huida a los enemigos infernales como se huye de la muerte. ¡Bienaventurado el que siempre, en las batallas con el infierno, invoca el hermosísimo nombre de María!

Dios reveló a santa Brígida que ha concedido tan gran poder a María para vencer a los demonios, que cuantas veces asaltan a un devoto de la Virgen que pide su ayuda, a la menor señal suya huyen despavoridos, prefiriendo que se le multipliquen los tormentos del infierno a verse dominados por el poder de María.

"Como lirio entre espinas, así es mi amiga entre las vírgenes" (Ct 2,2). Comentando estas palabras en que el esposo divino alaba a su amada esposa cuando la compara con la azucena entre espinas, que así es su amada entre todas, reflexiona Cornelio a Lápide y dice: "Así como la azucena es remedio contra las serpientes y sus venenos, así invocar a María es remedio especialísimo para vencer todas las tentaciones, sobre todo las de impureza, como lo comprueban quienes lo practican".

Decía san Juan Damasceno: "Oh Madre de Dios, teniendo una confianza invencible en ti, me salvaré. Perseguiré a mis enemigos teniendo por escudo tu protección y tu omnipotente auxilio". Lo mismo puede decir cada uno de nosotros que gozamos la dicha de ser los siervos de esta gran reina: Oh Madre de Dios, si espero en ti jamás seré vencido, porque defendido por ti perseguiré a mis enemigos, y oponiéndoles como escudo tu protección y tu auxilio omnipotente, los venceré. El monje Jacobo, doctor entre los padres griegos, hablando de María con el Señor, así le dice: "Tu, Señor mio, me has dado esta Madre como un arma potentísima para vencer infaliblemente a todos mis enemigos".

Se lee en el Antiguo Testamento que el Señor, desde Egipto hasta la tierra de promisión, guiaba a su pueblo durante el día con una nube en forma de columna, y por la noche con una columna de fuego (Ex 13,21). En esta nube en forma de columna y en esta columna en forma de fuego, dice Ricardo de San Lorenzo, está figurada María y sus dos oficios que ejercita constantemente para nuestro bien; como nube nos protege de los ardores de la divina justicia, y como fuego nos protege de los demonios. Es ella como columna de fuego, afirma el santo, porque como la cera se derrite ante el fuego, así los demonios pierden sus fuerzas ante el alma que con frecuencia se encomienda a María y trata devotamente de imitarla.

"¡Cómo tiemblan los demonios -afirma san Bernardo- con sólo oír el nombre de María!" "Al nombre de María se dobla toda rodilla. Y los demonios no solo temen, sino que al oír esta voz se estremecen de terror". "Así como los hombres -dice Tomás de Kempis- caen por tierra espantados cuando oyen el estampido de un trueno cercano, así caen derribados los demonios cuando oyen que se nombra a María". ¡Qué maravillosas victorias han obtenido sobre sus enemigos los devotos de María con sólo invocar su nombre! Así lo venció san Antonio de Padua; así el beato Enrique Susón; así tantos otros amantes de María. Refieren las relaciones de las misiones del Japón que a un cristiano se le presentaron muchos demonios en forma de animales feroces para amenazarlo y espantarlo, pero él les dijo: "No tengo armas con que asustaros; si lo permite el Altísimo, haced de mí lo que os plazca. Pero, eso sí, tengo en mi defensa los dulcísimos nombres de Jesús y de María". Apenas dijo esto cuando a la voz de estos nombres tremendos se abrió la tierra y se tragó a los espíritus soberbios. San Anselmo asegura con su experiencia haber visto y conocido a muchos que al nombrar a María se habían visto libres de los peligros.

"Glorioso y admirable es tu nombre, ¡oh María! -exclama san Buenaventura-. Los que lo pronuncian en la hora de la muerte no temen, pues los demonios, al oírlo, al punto dejan tranquila el alma". Muy glorioso y admirable es tu nombre, oh María; los que se acuerdan de pronunciarlo en la hora de la muerte no tienen ningún miedo al infierno, porque los demonios, en cuanto oyen que se nombra a María, al instante dejan en paz a esa alma. Y añade el santo que no temen tanto en la tierra los enemigos a un gran ejército bien armado, como las potestades del infierno al nombre de María y a su protección. "Tú, Señora -dice san Germán-, con la sola invocación de tu nombre potentísimo aseguras a tus siervos contra todos los asaltos del enemigo". ¡Ah! Si las criaturas tuvieran cuidado de invocar el nombre de María con toda confianza, en las tentaciones, ciertamente, nunca caerían. Sí, porque como dice el beato Alano, al oír este sublime nombre huye el demonio y se estremece el infierno. "Satán huye y tiembla el infierno cuando digo: Ave María". También reveló la misma reina a santa Brígida que hasta de los pecadores más perdidos y más alejados de Dios y más poseídos del demonio huye enseguida el enemigo en cuanto siente que ellos invocan en su ayuda con verdadera voluntad de enmendarse el poderosísimo nombre de ella. Pero añadió la Virgen que los demonios, si el alma no se enmienda y no arroja de sí el pecado con la contrición, pronto retornan y siguen poseyéndola.

De "Las Glorias de María", San Alfonso María de Ligorio