lunes, 29 de octubre de 2012

Suspenden la Misa tradicional y desalojan al ICRSS de la iglesia de Jesús y María de Roma



Esta entrada pretende ser una denuncia pública de un hecho que me llena de estupor: por varias fuentes he tenido conocimiento de que a tan sólo pocos días de la Peregrinación tradicional a la Basílica de San Pedro del Vaticano, donde el Cardenal Cañizares oficiará la Santa Misa Tridentina, acaba de decidirse poner fin a la celebración de la Liturgia tradicional en la iglesia romana de Jesús y María -en la imagen, durante la celebración de la Santa Misa por el Superior del ICRSS, hace 8 meses-, templo situado en la famosa y céntrica “Via del Corso” de Roma, donde llevaba oficiándose todos los domingos y festivos, a las 10 de la mañana, desde hace más de 30 años -incluso antes de la promulgación del motu proprio “Summorum Pontificum”.
En esta iglesia de la capital italiana, muy frecuentada por feligreses locales y también por bastantes extranjeros de visita en la ciudad, y de la que son responsables los Padres Agustinos Descalzos, venía haciéndose cargo de la celebración en Usus Antiquior el Instituto Cristo Rey Sumo Sacerdote (ICRSS), al que ahora los PP. Agustinos Descalzos, que no siempre han sufrido la cohabitación con los “tradicionalistas” con demasiado entusiasmo, han pedido verbalmente que la “desaloje”. En concreto, el pasado mes de septiembre, el superior ordenó de manera perentoria a los sacerdotes del ICRSS suspender las celebraciones, pese a la importante concurrencia de fieles con que contaba, para dedicar el horario asignado a ellos a la comunidad portuguesa (que ya cuentan para ello, por otro lado, con la cercana iglesia de San Antonio de los Portugueses).
En principio se había pedido a los PP. Agustinos que explicaran el motivo de tan drástica medida, pero el superior se negó a hacerlo, por lo que el ICRSS deberá abandonar definitivamente la iglesia a finales de noviembre. Y para “facilitar” el desalojo de los “indeseados”, aunque generosos “huéspedes”, los PP. Agustinos han recurrido a simpáticas “bromas de curas”: por ejemplo, el pasado domingo 14 de octubre se encerró con llave al pobre organista, el Maestro Andrea Moncada, dentro del coro, desapareciendo las llaves “por arte de magia”… para que no tocara el órgano -que se había acordado que estaría siempre al servicio de los fieles de la Misa tradicional oficiada a las 10 am-. O como el último domingo, 21 de octubre, en que los fieles tuvieron que cantar “a capella” durante la Comunión el “O salutaris Hostia” y el “Ave Verum”.
En los últimos tiempos un grupo de músicos y cantantes cualificados aseguraba puntualmente en esta iglesia el servicio musical, en coordinación con la de la Fundación Romana “Obra de San Gregorio”, ofreciendo un programa especializado de música litúrgica que va desde el canto gregoriano, a la polifonía sacra renacentista o el repertorio barroco. Por supuesto, se han recibido docenas de mensajes de solidaridad con el organista a través de Facebook.
Y todo esto está ocurriendo mientras cientos de peregrinos que se benefician del motu proprio“Summorum Pontificum” se dirigen hacia Roma para agradecer al Santo Padre lo que ha hecho por los fieles ligados a la Liturgia tradicional…
Desde algunas páginas web, como Messa in Latino, se está invitando a los amigos y lectores, italianos y extranjeros, a orar por nuestros hermanos, fieles, cantantes y músicos, expulsados ​​de la Iglesia de Jesús y María de Roma, para que el Señor les conceda la fuerza para resistir las debilidades humanas de los sacerdotes, sin perder ellos, sobre todo en estos momentos de desánimo, la confianza necesaria para confiar en la Divina Providencia.
Fuente: Catholicvus.
Tomado de Tradición Digital

jueves, 25 de octubre de 2012

El reinado social de Cristo


¡Ven Cristo y reina!
Tuyo es el cielo, tuya la tierra.
Hoy te aclamamos:
Rey de los hombres.
¡Gloria al Señor!


En la primera encíclica de su pontificado, Pío XI analizaba las causas de los males que abrumaban angustiosamente la sociedad de su tiempo. Poco después, el 11 de diciembre de 1925, publicaba la encíclica “Quas Primas”, proponiendo como único remedio para la salvación de los pueblos y las naciones la aceptación de la realeza de Cristo.


El Papa comienza la encíclica diciendo:" El mundo ha sufrido y sufre este diluvio de males porque la inmensa mayoría de la humanidad ha rechazado a Jesucristo y su santísima ley en la vida privada, en la vida de familia y en la vida pública del Estado; y es imposible toda esperanza segura de una paz internacional verdadera mientras los individuos y los Estados nieguen obstinadamente el reinado de nuestro Salvador. Por esto, advertimos entonces que la paz de Cristo hay que buscarla en el reino de Cristo” (Quas Primas, nº 2).


La Realeza Social de Jesucristo, ha sido muy olvidada. Pío IX, en los primeros años del siglo XX, ya se lamentaba de ello. Tristemente, pasados más de 80 años desde la encíclica "Quas primas", las advertencias de aquel Papa siguen vigentes.


En los últimos tiempos, este rechazo al reinado de Jesús, no solo se ha profundizado en la sociedad civil, sino que ha logrado penetrar en el seno de la Santa Iglesia. Ya sea por la omisión de muchos pastores, o por la oposición de otros, la imagen de Cristo Rey, ha ido oscureciéndose y silenciándose a lo largo de los años.


Merced a este descuido del clero, los cristianos ignoran el significado de la Realeza Social de Nuestro Señor. En consecuencia, los enemigos de la Iglesia, han podido poco a poco, ir relegando a Jesucristo de la vida civil. Naciones católicas, han suprimido la "Religión de Estado", han quitado crucifijos de las oficinas públicas, han suprimido de sus calendarios días festivos, han reformado sus leyes en pos de poner en un plano de igualdad a la Verdadera Religión con el resto de los cultos. Esto no es ni más ni menos que una "apostasía de las naciones", ante la cuál, muchos obispos han permanecido en silencio.


Y así, la sociedad ha ido paganizándose. En el lugar del trono de Nuestro Señor, ahora tenemos ideologías políticas acatólicas. El hombre nuevamente, quiere ocupar el lugar de Dios. Pretende construir "su" mundo a espaldas del Creador.


Pensemos en el comunismo y el liberalismo, dos filosofías políticas contrarias a la Doctrina de Cristo. Las dos por igual excluyen a Nuestro Señor de la vida social y desprecian los valores del Evangelio. Las dos convierten al ser humano en un elemento más al servicio de un sistema perverso. En ambas, los hombres someten a sus hermanos más débiles. En estos sistemas, la Santa Iglesia portadora del Mensaje de Jesús, queda al margen. Resulta absolutamente necesario silenciar su doctrina. Los gobiernos, limitarán el accionar de la Iglesia, manipulando las leyes.


Los Estados, al no reconocer más un deber especial respecto a la verdadera Religión del verdadero Dios, el bien común de la sociedad civil ya no está ordenado a la ciudad celestial de los bienaventurados, y la Ciudad de Dios sobre la tierra, es decir la Iglesia, se encuentra privada de su influencia benéfica y única sobre toda la vida pública. Quiérase o no, la vida social se organiza fuera de la verdad y de la ley divina. La sociedad se hace atea. Es la muerte del Reinado Social de Nuestro Señor Jesucristo.


A pesar de todo, recordemos que a lo largo de los siglos, han desaparecido Estados, han caído poderosos gobernantes, grandes Imperios han sido desmembrados, ejércitos invencibles han sido literalmente aniquilados, han sido depuestos dictadores y han caducado formas de gobierno. Frente a ello, la Iglesia, gobernada por Cristo, su pastor y rey, ha prevalecido.


Puesta nuestra fe en Jesucristo, pongamos pues los medios para restaurar su reinado social, para que la Cruz de Cristo, esté en medio de todas las actividades humanas. Solo así se alcanzará la paz: paz en los corazones, paz en la familias, paz entre las naciones, paz en el mundo y paz en la Iglesia.


¡Reine para siempre el Corazón Sagrado de Jesús!


Nichán Eduardo Guiridlian Guarino

domingo, 21 de octubre de 2012

Volvió el fanón








Santo Padre: muchos queremos verlo celebrar la Misa de Siempre nuevamente. 

jueves, 11 de octubre de 2012

Niegan la Comunión de rodillas en La Plata



Nos informan que el Padre Julio César Espinosa Arizaga de la Arqudiócesis de La Plata, abusando de la autoridad que le Iglesia le confiere, negó la Comunión de rodillas a dos fieles que se acercaron a comulgar en la Parroquia Nuestra Señora de Caacupé, quienes se sintieron profundamente apenados por la triste situación que les tocó vivir.

Desde esta bitácora queremos aclarar que la comunión de rodillas no está prohibida, sino que por el contrario es promovida por el Sumo Pontífice Benedicto XVI.
Asimismo pedimos rezar por todos aquellos Sacerdotes que desafían las leyes canónicas de la Santa Iglesia Católica.

La Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos recibió en el pasado algunos informes relativos a que en algunas diócesis se negaba la Sagrada Comunión a algunos fieles cuando, al acercarse a recibirla, se ponen de rodillas en lugar de permanecer de pie. Ante ese lamentable hecho, la Congregación consideró y considera que cualquier negativa de dar la Sagrada Comunión a un miembro de la feligresía, fundada en que se encuentra de rodillas para recibirla, es una grave violación a uno de los derechos más básicos del feligrés cristiano, a saber, el de ser ayudado por sus pastores por medio de los Sacramentos (Código de Derecho Canónico, canon 213).

En vista de la ley que establece que “los ministros sagrados no pueden negar los sacramentos a quienes los pidan de modo oportuno, estén bien dispuestos y no les sea prohibido por el derecho recibirlos” (C. Canónico 843, § 1), NO debe negarse la Sagrada Comunión a ningún católico durante la Santa Misa, excepto en casos que pongan en peligro de grave escándalo a otros creyentes, como el pecador público o la obstinación en la herejía o el cisma, públicamente profesado o declarado. Se niega la comunión a los excomulgados, por propia definición. 

Aún en aquellos países donde esta Congregación ha aprobado la legislación local que establece el permanecer de pie como la postura para recibir la Sagrada Comunión, de acuerdo con las adaptaciones permitidas a las Conferencias Episcopales por la Institución Generalis Missalis Romani n. 160, § 2, lo ha hecho con la condición de que a los comulgantes que escojan arrodillarse no les será negada la Sagrada Comunión. 
La práctica de arrodillarse para recibir la Sagrada Comunión tiene en su favor una tradición multisecular, y es un signo particularmente expresivo de adoración, completamente apropiado en razón de la verdadera, real y sustancial Presencia de Nuestro Señor Jesucristo bajo las especies consagradas.


sábado, 6 de octubre de 2012

El sexto Mandamiento en palabras del Papa Benedicto XVI



p. 163 El sexto mandamiento: «El texto original de este mandamiento dice en el Antiguo Testamento: «No cometerás adulterio» (Éxodo 20:14; Deuteronomio 5:18). Así pues, este mandamiento tiene, en principio, un significado muy específico. Y es la inviolabilidad de la relación de fidelidad entre hombre y mujer, que no sólo vela por el futuro de las personas, sino que también integra la sexualidad en la totalidad del ser humano, confiriéndole así su dignidad y grandeza.
        He aquí el núcleo de este mandamiento. No hay que situarlo en un contacto incidental, sino dentro del contexto del sí mutuo de dos personas, que al mismo tiempo dicen sí a los hijos; es decir, el matrimonio es la auténtica sede en la que la sexualidad adquiere su grandeza y dignidad humanas. Sólo en él se vuelve sensual el espíritu, y los sentidos, espirituales. En él se cumple lo que hemos definido como la esencia de la persona. Ejerce la función de puente, de que los dos extremos de la creación entren uno dentro de otro, entregándose mutuamente su dignidad y su grandeza.
        Cuando se dice que la sede de la sexualidad es el matrimonio, implica un vínculo amoroso y de fidelidad que incluye la mutua asistencia y disposición para el futuro, es [p.164] decir, que está ordenado pensando en la humanidad en conjunto, y, lógicamente, implica que sólo en el matrimonio encuentra la sexualidad su auténtica dignidad y humanización.
        Indudablemente el poder del instinto, sobre todo en un mundo caracterizado por el erotismo, es formidable, de manera que la vinculación a ese lugar primigenio de fidelidad y amor se torna ya casi incomprensible. La sexualidad se ha convertido hace mucho en una mercancía a gran escala que se puede comprar. Pero también es evidente que con ello se ha deshumanizado, y supone, además, abusar de la persona de la que obtengo sexo considerándola una mera mercancía, sin respetarla como ser humano. Las personas que se convierten a sí mismas en mercancía o son obligadas a ello, quedan arruinadas en toda regla. Con el paso del tiempo, el mercado de la sexualidad ha generado incluso un nuevo mercado de esclavos. Dicho de otra manera: en el momento en que no vinculo la sexualidad a una libertad autovinculante de mutua responsabilidad, que no la enlazo con la totalidad del ser, surge, por fuerza, la lógica comercialización de la persona.
        [El núcleo del mandamiento ] Recoge el siguiente mensaje de la creación: «hombre y mujer han sido creados para ser compañeros. Dejarán padre y madre y se convertirán en una sola carne», leemos en el Génesis. Ahora, desde una óptica puramente biológica, cabría afirmar que la naturaleza ha inventado la sexualidad para conservar la especie. Pero esto que hallamos en un principio como puro producto de la naturaleza, como mera realidad biológica, adquiere forma humana en la comunidad de hombre y mujer. Es una manera de abrirse una persona a la otra. No sólo de desarrollar unión y fidelidad, sino de crear conjuntamente el espacio en el que crezca el ser humano desde la concepción. En este ámbito, sobre todo, surge la correcta unión del ser humano. Lo que primero es una ley biológica, un truco de la naturaleza (si queremos expresarlo así), adquiere una forma humana que propicia la fidelidad y el vínculo amoroso entre hombre y mujer, y que a su vez posibilita la familia.
        p. 165 Ciertamente el sexto mandamiento conlleva el mensaje de la naturaleza misma. La naturaleza regula la existencia de dos sexos para que se conserve la especie, y esto es especialmente aplicable a seres vivientes que cuando salen del seno materno no están en modo alguno preparados y precisan prolongados cuidados.
        En efecto, el ser humano no huye del nido, sino que está siempre metido en él. Desde una óptica puramente biológica, la raza humana está hecha de modo que la ampliación del seno materno debe conllevar el amor del padre y de la madre, para que, pasado el primer estadio biológico, pueda proseguir el desarrollo hasta convertirse en persona. El seno de la familia es casi un requisito de la existencia.
        En este sentido, la propia naturaleza revela aquí el rostro primigenio del ser humano. Este necesita una vinculación mutua duradera. En ella, el hombre y la mujer se dan primero a sí mismos, y después también a los hijos para que éstos comprendan la ley del amor, de la entrega, del perderse. Y es que los que están siempre metidos en el nido necesitan la fidelidad posterior al nacimiento. El mensaje del matrimonio y de la familia, por tanto, es plenamente una ley de la propia creación y no se opone a la naturaleza del ser humano.
        p.166 Sigue siendo cierto que aquí –al igual que en todos los demás ámbitos de los que hemos hablado– existe una tendencia opuesta [a la fidelidad conyugal]. Aquí hay un exceso de poder biológico. En las sociedades modernas –pero también en las sociedades tardías de épocas más antiguas, como por ejemplo en la Roma imperial– podemos observar una erotización pública que fomenta aún más los excesos del instinto, dificultando el compromiso del matrimonio.
        Volvamos a lo que hemos apuntado sobre las cuatro leyes. Aquí vemos dos órdenes diferentes. El mensaje de la  naturaleza nos remite a una unión de hombre y mujer, que es el movimiento natural más íntimo que finalmente se convierte en humano y crea el espacio para el posterior desarrollo de la persona. El otro mensaje es que en cierto sentido también tendemos a la promiscuidad, o al menos a practicar una sexualidad que se niega a restringirse al marco de una familia.
        Podemos reconocer muy bien desde la fe la diferencia de estos dos planos de naturalidad. Uno se presenta realmente como el mensaje de la creación y el otro como una autodeterminación del ser humano. Por esta razón la vinculación al matrimonio siempre implicará lucha. Aunque también comprobamos que, cuando se logra, madura la humanidad y los hijos pueden aprender el futuro. En una sociedad en la que el divorcio se ha vuelto tan normal, el daño siempre recae sobre los hijos. Sólo por esto surge, visto desde la óptica filial, otra demostración de que estar juntos, mantener la fidelidad, sería lo auténticamente correcto y adecuado al ser humano.


"Dios y el Mundo" Benedicto XVI - Una conversación con Peter Seewald

sábado, 29 de septiembre de 2012

Carta del Papa a la FSSPX - según Mons. Tissier de Mallerais



Uno de los cuatro obispos de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, Mons. Tissier de Mallerais, durante una conferencia pronunciada en Francia los pasados días, en la cual se expresó con términos particularmente duros y absolutamente inaceptables para con la Santa Sede y el Santo Padre, ha revelado que, antes del Capítulo General celebrado en julio, el Papa Benedicto XVI escribió una carta de su puño y letra a Mons. Fellay, superior de la Fraternidad, en la cual afirmó la necesidad de que la FSSPX acepte el magisterio del Concilio Vaticano II y el sucesivo para poder volver a la comunión plena con la Santa Sede. Presentamos nuestra traducción de un artículo publicado en Vatican Insider.

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El 30 de junio pasado, a pocos días del comienzo del capítulo general de la Fraternidad San Pío X, Benedicto XVI escribió una carta al superior lefebvrista, el obispo Bernard Fellay. La existencia de la carta ha sido revelada por monseñor Bernard Tissier de Mallerais, uno de los cuatro obispos de la Fraternidad, cuyas posiciones contrarias al acuerdo con Roma son conocidas, en el curso de una conferencia dada el 16 de septiembre en Francia, en el Priorato de San Luis María Grignon de Monfort.

Esto es lo que ha dicho el prelado: “El 30 de junio de 2012 – es un secreto que os revelo, pero que será hecho público -, el Papa ha escrito de su puño y letra una carta a nuestro superior general, monseñor Fellay: «Le confirmo efectivamente que, para ser realmente reintegrados en la Iglesia, es necesario ciertamente aceptar el concilio Vaticano II y el magisterio post-conciliar».

“Se trata propiamente – ha comentado Tissier de Mallerais – de un punto de ruptura, ya que para nosotros no es aceptable, y no podemos firmar algo así. Se pueden hacer precisiones, porque el Concilio es tan amplio que pueden encontrarse cosas buenas, pero no es esto lo esencial del Concilio”.

El obispo lefebvriano, durante la conferencia, ha pronunciado palabras muy duras: “No se pueden ceder las armas en plena batalla, no buscaremos el armisticio mientras la guerra prosigue: con Asís 3 o 4 el año pasado; con la beatificación de un falso beato, el Papa Juan Pablo II. Una cosa falsa, una falsa beatificación. Y con la exigencia, recordada continuamente por Benedicto XVI, de aceptar el Concilio y las reformas del magisterio post-conciliar”.

Tissier de Mallerais ha dicho también que “la colegialidad, que destruye el poder del Papa, que no se atreve ya a resistir a las conferencias episcopales”, destruye “el poder de los obispos, que no se atreven ya a resistir a los consejos episcopales”. Ha agregado que el ecumenismo “hace respetar los valores de salvación de las falsas religiones y del protestantismo, de las cosas falsas”, mientras la libertad religiosa “deja con gusto construir libremente mezquitas en nuestros países”.

“Evidentemente – agregó el obispo lefebvrista – nosotros no podemos firmar esto. Sobre este punto no hay acuerdo y no habrá acuerdo”. Y a pesar de las insistencias de la “Roma modernista”, Tissier asegura: “Personalmente, no firmaré cosas así, es claro. Nunca aceptaré decir que la nueva Misa es legítima o lícita, yo diré que ella es a menudo inválida, como decía monseñor Lefebvre. Nunca aceptaré decir: «el Concilio, si se lo interpreta bien, tal vez se lo podría hacer corresponder con la Tradición, se podría encontrar un significado aceptable»”.

Después de haber definido “mentiroso” el texto del preámbulo doctrinal sometido el 12 de junio por el cardenal William Levada a Fellay, el obispo lefebvrista ha dicho que el capítulo general de la Fraternidad, reunido el pasado mes de julio, ha tomado “decisiones muy dulces, suaves”, para “presentar a Roma obstáculos tales que Roma no se atreva ya a importunarnos”, poniendo “condiciones prácticamente irrealizables para impedir que nos hagan nuevas propuestas. Pero el demonio es maligno, y yo pienso que ellos volverán al ataque y yo me preparo delicadamente también a defendernos, y la Fraternidad se defenderá”.

Fuente: La Buhardilla de Jerónimo

domingo, 2 de septiembre de 2012

¿ Una voluntad hostil a Benedicto XVI ?




Publicado en el blog Sacro & Profano


Benedicto XVI es un Papa que gobierna. Sigue de cerca los problemas y aplica soluciones concretas según su nada despreciable experiencia en el comando concreto de la Iglesia universal. Algo que puede gustar o no, pero que está por demás acreditado. Ejemplos sobran, como demostramos hace apenas unos días este espacio. ¿Por qué entonces existe y se difunde públicamente una idea totalmente opuesta? ¿De dónde surge la percepción de un pontífice solo, enfermo e incapaz? ¿Es errado pensar en una voluntad hostil, más o menos articulada, al obispo de Roma?


Corría el mes de enero de 2009. Eran todavía tiempos relativamente serenos e insospechados en el ministerio apostólico de Joseph Ratzinger. Nada (o casi nada) podía presagiar el terrible escándalo que, exactamente tres años después, se abatiría sobre la Santa Sede con la publicación de las primeras cartas confidenciales de una larga serie y que darían inicio al escándalo del “vatileaks”.


En esas semanas comenzó a circular en la Curia Romana un dossier inquietante. De escritorio en escritorio se fue propagando un informe que, a la postre, sería realmente profético… aunque en sentido negativo. Un texto que intentaba responder a la misma pregunta aquí planteada: ¿Existe realmente una oposición al Papa en El Vaticano? Escrito originalmente en francés y publicado en la revista “L’Homme Nouveau”, presentamos ahoraen exclusiva y en español una primera parte de este expediente. Es importante encuadrar el artículo en su época histórica y los elementos a disposición en su momento; aún así es sumamente útil para comprender la magnitud de aquello que está en juego hoy en el centro de la cristiandad.



¿EXISTE UNA OPOSICIÓN ROMANA AL PAPA?
L’Homme Nouveau. No. 1437 del 17 de enero de 2009
Por el Padre Claude Barthe


Regularmente, llegan preguntas a las oficinas de L’Homme Nouveau. ¿Por qué razón tal o cual prelado ha podido lanzarse en una declaración tan evidentemente contraria al Catecismo? ¿Por qué tal decisión del Papa encuentra una oposición tan fuerte en los medios eclesiásticos? Esas preguntas no provienen de aquellos que han hecho profesión de oponerse a la Iglesia. Al contrario, dichas preguntas manifiestan una fidelidad intacta pero también una herida abierta. Por esta razón hemos decidido realizar una encuesta, por el honor del Papa y la defensa de la fe de los fieles, con el fin de saber quiénes son esos “lobos” que mencionaba Benedicto XVI en la homilía de su entronización, cuando pidió que oraran por él.


Conforme avanza el pontificado de Benedicto XVI, se muestra su voluntad de restablecer con prudencia y tenacidad el orden de una Iglesia conmocionada en todas sus partes desde hace casi medio siglo.


Restablecer el orden, ¿principalmente en qué aspectos? Para mañana, muchos esperan una “reforma de la reforma” litúrgica, que anuncie la cualidad de las celebraciones pontificias. Enseguida, algunos piensan que podría surgir una “reforma de la reforma” doctrinal en aquellos puntos del Vaticano II que a menudo han dado lugar a una “interpretación de ruptura”. Sin embargo en lo inmediato, es una “reforma de la reforma” política lo que ocurre; los hombres “de ruptura” son aquellos, que han sido reemplazados, unos después que otros, en los puestos de responsabilidad por los hombres “de continuidad” – para utilizar los mismos términos del discurso de Benedicto XVI a la Curia del 22 de diciembre de 2005 – , los prelados en la línea del Papa, teólogos, liturgistas, administradores, especialmente sobre ese tablero tan complejo que constituye la Curia romana. ¿Que no ha sido muy rápido? Hay que tomar en cuenta que poner en vigor la “hermenéutica” del Vaticano II por muy concreta y eficaz que pueda ser, la que van a ejercer en los actos de los hombres nuevos en sintonía con los sacerdotes y los fieles que quieren voltear la página de un periodo desastroso, encuentra dificultades y resistencias extremadamente poderosas y determinadas.


Un viaje simbólico


Para sorpresa de los medios, que en forma poco inteligente anunciaron que el viaje a Francia del Papa “integrista” sería un fracaso, porque no pudieron analizar finamente el alcance de su éxito, Benedicto XVI reunió a su alrededor a un catolicismo nuevo – constituido por sacerdotes “identificados” , por fieles en su mayoría jóvenes, por familias evidentemente muy practicantes – , en el cual la aportación de todas las “fuerzas vivas”, comunidades nuevas, tradicionalismos de todas sensibilidades, escuelas católicas que renacen, escultismo, fue visiblemente mayoritaria. Sin embargo no hay que exagerar la importancia del número – la misa en los Inválidos reunió a sacerdotes y fieles que venían de todas partes de Francia – ni su homogeneidad bastante indecisa, esencialmente carente de pastores diocesanos y locales que le imprimieran un diseño reformador, misionero e inevitablemente político. Pero ese catolicismo con una nueva cara muestra al menos una capacidad de movilización que ya no tienen los otros componentes del cuerpo cristiano, envejecidos y agotados.


Es preciso tener en cuenta el peso de la modernidad de la cual no puede escapar, de la impregnación de un individualismo desolador, de un déficit cultural angustioso, del poder de la tentación “burguesa” que se ejerce sobre él, en los diversos sentidos de ese término – moral, sociológico, ideológico, ¿tendrá la fuerza de comprometerse en un proceso de reforma de la Iglesia, en la acepción tradicional de esa palabra, con las exigencias de un retorno disciplinario, ascético, intelectual, doctrinal, cultural y estético, espiritual?


Una transición tranquila


La transición que Benedicto XVI pretende llevar a cabo para hacer salir a la Iglesia de un estado de “apertura”, es decir de disolución en el mundo (el mundo moderno), y para hacerla encontrar de nuevo un estado de verdadera reforma (d’Ecclesia Semper reformanda), es una transición muy tranquila. Parece, en efecto, al tomar en cuenta el estado del enfermo, que la cura solo puede ser homeopática. ¿Sin embargo, no será muy lenta para lograr resultados? En todo caso, en este momento, ese mismo catolicismo, con sus debilidades y sus expectativas, está perfectamente en fase con el Papa elegido en 2005. Pero esa correspondencia es como un arco eléctrico sobre las cabezas de la mayor parte de las elites eclesiásticas en los puestos, todavía estancadas en los modos de pensar y de ser – o más bien de desaparecer – de una interminable crisis postconciliar.


Inclusive en Roma, está siempre sólidamente instalado un grupo de altos funcionarios eclesiásticos “de ruptura” que son todavía más temibles porque se sienten amenazados y que constituyen una verdadera oposición al Papa. El rápido boceto que voy a realizar pretende solamente llamar la atención que merece sobre una galaxia compleja (también evolutiva) y sobre los mecanismos de obstrucción, de freno y de antagonismo que utiliza. (Continúa…)