viernes, 3 de junio de 2022

PENTECOSTÉS

 "Siempre que interviene el Espíritu Santo nos deja atónitos", decía el cardenal Van Thuan en los famosos ejercicios espirituales que predicó al Papa y a la Curia Romana en marzo del año 2000. Y sólo quien tiene fe descubre las secretas o clamorosas maravillas de ese Espíritu Santo.

En primer lugar, las maravillas que hace el Espíritu Santo en el cosmos y en la naturaleza. Dicen los Libros Sagrados del Nuevo Testamento que el Espíritu es el Espíritu de la Verdad, del Amor y de la Santidad, de la unidad con la igualdad y fraternidad universales, de la esperanza, de la alegría y de la paz. O sea, que todo eso que buscamos y no encontramos, que los políticos prometen y no dan, que deseamos y con que nos frustramos, es, y nosotros sin enterarnos!, el Espíritu Santo de Dios.

En segundo lugar, las maravillas que hace el Espíritu Santo en la Iglesia. Basta repasar las hojas de la historia de la Iglesia desde sus inicios. La Iglesia, comunión viviente en la fe de los apóstoles que ella transmite, es el lugar de nuestro conocimiento del Espíritu Santo. En las Escrituras que Él ha inspirado, en la Tradición que Él ha conservado y de la cuál los Padres de la Iglesia son testigos siempre actuales; en el Magisterio de la Iglesia, al que Él asiste; en la Liturgia Sacramental, en cada Sacramento, a través de sus palabras y símbolos, en donde el Espíritu Santo nos pone en comunión con Cristo; en la oración en la cuál Él intercede por nosotros, en los carismas y ministerios mediante los que se edifica la Iglesia; en los signos de la vida apostólica y misionera; en el testimonio de los santos, dónde Él manifiesta su santidad y continúa la obra de la salvación. Está también el Espíritu Santo en todos los concilios que a lo largo de los siglos se han celebrado para explicar, esclarecer y profundizar la doctrina, condenar las herejías y conservar intacta la Fe de la Iglesia. Ahí está el Espíritu Santo asistiendo al Papa cuando habla "ex cathedra" en materia de Fe y Moral, y por eso es verdadero. O cuando le inspira al Papa iniciativas increíbles: como las Jornadas Mundiales de la Juventud a San Juan Pablo II; o los Años Santos o Jubileos Extraordinarios. La Iglesia no es una sociedad como cualquiera, no nace porque los apóstoles hayan convivido por tres años, ni siquiera por su deseo de continuar la obra de Jesús. Lo que hace y constituye como Iglesia a todos aquellos que "estaban juntos en un mismo lugar" (Hch. 2, 1), es que "todos quedaron llenos del Espíritu Santo" (Hch. 2, 4).

jueves, 21 de abril de 2022

FIESTA DE LA DIVINA MISERICORDIA




"Deseo que la Fiesta de la Misericordia… se celebre solemnemente el primer domingo después de Pascua… El alma que se confiese y reciba la Sagrada Comunión (en estado de gracia en este día) obtendrá el perdón total de los pecados y el castigo. "

(Diario de Santa Faustina , 699)

jueves, 14 de abril de 2022

Viernes Santo



Oh pecador ingrato, 
ante tu Dios maltratado, 
ven a llorar herido,
de contrición aquí.

El manantial divino
de sangre está corriendo.
Ven, pecador, gimiendo.
Ven a lavarte aquí.

 

Jueves Santo

 


Afirma un antiguo dicho popular que hoy es uno de los jueves del año que brillan como el sol o más que él. Ciertamente estamos en una de las mayores fiestas del año litúrgico, en la que celebramos simultáneamente tres acontecimientos de primer orden en la visa de la Iglesia: la institución de la Eucaristía, la institución del sacerdocio ministerial y el día del amor fraterno. Los tres se encuentran estrechamente unidos entre sí y beben de la misma fuente, que es el Corazón Sacerdotal y Eucarístico de Jesús, el cual se dispone a entregarse al Supremo Sacrificio de la Cruz por nuestra Redención.

La institución del Santísimo Sacramento de la Eucaristía en la Última Cena supone un verdadero anticipo de la Pasión, porque el Sacrificio único de Cristo supera el tiempo y el espacio. Cada vez que se celebra la Santa Misa, asistimos a él verdaderamente, así como a su Resurrección y Ascensión.

El Concilio Vaticano II ha definido a la Eucaristía como "fuente y cumbre de toda la vida cristiana" (Lumen gentium, 11), porque ella "contiene todo el bien espiritual de la Iglesia, es decir, Cristo en persona, nuestra Pascual y pan vivo, que por su Carne vivificada y que vivifica por el Espíritu Santo"(Presbyterorum ordinis, 5). Por eso, ya explicó San Ireneo de Lyon en el siglo II que la Eucaristía es: "el resumen y la suma de nuestra fe". Es "el Sacramento de nuestra Fe", "el Misterio de la Fe", como dice el sacerdote en la celebración de la Santa Misa.

Según señaló San Juan Pablo II en la encíclica Ecclesia de Eucharistía (2003) que nos legó no mucho antes de su muerte: "La Iglesia vive de la Eucaristía. Esta verdad no expresa solamente una experiencia cotidiana de fe, sino que encierra en síntesis el núcleo del misterio de la Iglesia. Ésta experimenta con alegría cómo se realiza continuamente, en múltiples formas, la promesa del Señor: « He aquí que yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo » (Mt 28, 20); en la sagrada Eucaristía, por la transformación del pan y el vino en el cuerpo y en la sangre del Señor, se alegra de esta presencia con una intensidad única. Desde que, en Pentecostés, la Iglesia, Pueblo de la Nueva Alianza, ha empezado su peregrinación hacia la patria celeste, este divino Sacramento ha marcado sus días, llenándolos de confiada esperanza."(n.1)

Como dijo Benedicto XVI en su exhortación apostólica postsinodal Sacramentum Caritatis (2007) recogiendo la denominación ofrecida por Santo Tomás de Aquino: "Sacramento de la caridad, la Santísima Eucaristía es el don que Jesucristo hace de sí mismo, revelándonos el amor infinito de Dios por cada hombre."

Por este amor infinito de Dios por cada hombre, es lógico que, al celebrar la institución de la Sagrada Eucaristía celebremos también el día del amor fraterno. En la Última Cena, Jesús nos ha dado el gran mandamiento del amor: "Ámense los unos a los otros como yo los he amado" (Jn. 15, 12.17)

Además, en el lavatorio de los pies, que recordamos en la Celebración del Jueves Santo, Jesús nos ha dado un ejemplo de amor, de humildad y de servicio. El amor fraterno, por tanto, nace del amor de Dios; es la cara de la caridad entre los hombres.

La Caridad es la tercera y la más importante de las tres virtudes teologales, la única que permanecerá en la eternidad y de la que principalmente se nos juzgará; como decía San Juan de la Cruz, "al final de la vida se te examinará en el amor".

"Ahora subsisten la Fe, la Esperanza y la Caridad, esas tres, la mayor de ellas es la Caridad." (1Co. 13, 13). La Caridad no es otra cosa que el amor. El grado supremo del amor, es decir, el amor a Dios sobre todas las cosas y al prójimo y a nosotros mismos por este amor a Dios.

No habría vida eucarística en la tierra sin los sacerdotes. Hoy es también la fiesta de la institución del sacerdocio ministerial, pues Jesucristo lo instituyó en la Última Cena en las personas de los Apóstoles al darles el mandato de hacer eso mismo en memoria suya. El sacerdote participa así del sacerdocio supremo y único de Cristo y debe por tanto, configurarse de lleno con Cristo, hacerse uno con Él, ser "otro Cristo" (alter Christus), como dijera el Papa Pio XI (Ad catolice sacerdotii, n. 30), viviendo como San Pablo "crucificado con Cristo", porque realmente es ya Cristo quien vive en él (Galo. 2, 19 - 20).

Que la Santísima Virgen nos ayude a entrar en los Misterios celebrados el Jueves Santo y a vivir todo el Triduo Pascual con espíritu contemplativo.



P. Jose Wajda o.c.d.

viernes, 11 de marzo de 2022

Refutando el liberalismo - por Fray Guido Casilo O.P.


El artículo - de Gabriel Zanotti

LA LIBERTAD, ESA DESCONOCIDA.

¿Quiere comulgar en la boca o en la mano? Comulgue como quiera y no condene al resto. Y trate el tema con argumentos.

¿Misa tradicional o reformas post-Vaticano II? Que cada obispo, como el Vaticano II establecía, hago lo que le parezca. Pero no condene el resto y discuta el tema con argumentos. No insulte.

¿Quiere que sus hijos tengan educación sexual en su escuela? Mándalos a una que tenga ese programa. ¿No lo quiere? Mándela a otra que no lo tenga. Y deje que cada escuela, estatal o privada, decida sus programas de estudio. Y argumente a favor o en contra. Pero no imponga al resto su visión del mundo. 

¿No quiere una jubilación del Estado? Contrate un seguro privado. ¿Cree que la mejor jubilación es la del Estado? Disfrútela. Pero no impida por la fuerza la primer opción ni imponga por la fuerza la segunda. 

¿Quiere casarse con alguien de su mismo sexo? Hágalo con un contrato privado. ¿Quiere casarse con alguien de sexo distinto? Hágalo también un contrato privado. Pero en ambos casos no llamen al Estado para que los case. Que no haya matrimonio estatal y punto terminado. 

¿Quiere educar a sus hijos en una escuela estatal con valores kirchneristas? Hágalo. ¿Quiere educar a sus hijos en su propia casa? Hágalo. Y en el primer caso, no impida la segunda opción. 

¿Quiere que en el directorio de su empresa haya un 70% de mujeres? Hágalo. ¿Quiere que haya sólo rubios con un zapato negro? Hágalo. ¿Quiere que estén sólo los más capaces? Hágalo. Pero no llame a la fuerza del Estado para cualquiera de sus opciones. 

¿Considera que no hay que comer animales? No lo haga. ¿Cree que la contaminación es terrible? No viaje en avión ni en automóvil. ¿Quiere comer carne? Hágalo. ¿Quiere viajar en automóvil? Hágalo. ¿Cree que la contaminación afecta a terceros? Espere al final de esta entrada. 

¿Hay un virus peligroso y usted quiere encerrarse en su sótano con un traje de astronauta? Hágalo. ¿Hay un virus peligroso y usted quiere salir como siempre? Hágalo. ¿Considera que el virus no es peligroso? Dígalo. ¿Considera que sí, que es terrible? Dígalo. Pero no condene al resto, haga lo que quiera, diga lo que quiera, y discuta con argumentos.

¿Quiere darse la vacuna contra el bicho 19? Désela. ¿No quiere dársela? No se la de. ¿Considera que la vacuna es segura? Argumente. ¿Considera que no? Argumente. Pero haga lo que quiera, diga lo que quiera y no condene al resto.

¿Prefiere la medicina china a la medicina occidental? Ok. ¿Prefiere la segunda? Ok. Pero no imponga por la fuerza ni la una ni la otra. 

¿Considera que el daño a terceros (contaminación incluida) justifica el uso de la fuerza? Considérelo. ¿Sabe que, al respecto, hay una enorme literatura sobre bienes públicos, externalidades y la sociedad libre? Si no lo sabe, léala. ¿No quiere leerla? No la lea. ¿Quere NO leerla y seguirme insultando? Hágalo. Y yo tengo la libertad de no responder a sus insultos. 

Pero no. Policía, corridas, persecuciones, denuncias, arrestos, palos, disparos, violencia. Si no te quedás en tu casa te pongo preso. Si comulgás con la boca te cierro el seminario y te mando a la miércoles....

Violencia.

Pero la libertad….. Nunca.

Gabriel Zanotti.

Artículo en: http://gzanotti.blogspot.com/2022/03/la-libertad-esa-desconocida.html


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La respuesta - Por Fray Guido Casilo O.P.

Querido Gabriel Zanotti:

Yo soy de la idea que el mundo está cómo está por este liberalismo que has descripto brillantemente. Yo estoy convencido que hay un orden natural —un amigo suele decir que se chocó contra él y duele—. Este orden natural me impide —diría el tango de Discépolo— “hacer lo que se me cante la gana”, y me hace condenar lo que hay que condenar, imponer lo que hay que imponer e impedir lo que hay que impedir, incluso por la fuerza. Pero sobre todo creo que hay un Dios a quien hay que amar sobre todas las cosas, adorar y dar reverencia en el Santísimo Sacramento del Altar donde está presente, y por eso creo que la Madre Teresa de Calcuta —que bien conocía los males del mundo y bajezas de los hombres— tenía razón cuando dijo que no hay peor mal en el mundo que la Comunión en la mano.

Para intentar convencerte lo primero que te diré es que el mundo liberal es un mundo sin amor, por eso los liberales no tienen niños. Un padre o una madre no puede ser liberal, el amor se lo impide. Los padres quieren el bien de sus hijos, gracias a Dios aún hay padres que no son liberales y cuando su hijo intenta poner el destornillador en el enchufe, tomar fertilizante o dejar la escuela, se lo impiden incluso por la fuerza. Amar es querer el bien para el prójimo y por lo tanto la verdad. El liberalismo no condena, no impone, no impide y deja hacer lo que se quiera, porque no ama. El mundo liberal es un mundo de individualismo porque cada uno tiene su verdad, es decir, no existe la verdad para él y por lo tanto no existe el verdadero amor en el mundo liberal.

Comprendo que por todo lo sufrido en esta “plan-demia”, el liberalismo se te presente como una tentación a todas esas tiránicas persecuciones que enumeras al final de tu artículo: “Policía, corridas, persecuciones, denuncias, arrestos, palos, disparos, violencia. Si no te quedás en tu casa te pongo preso. Si comulgás con la boca te cierro el seminario y te mando a la miércoles...”. Pero el liberalismo es una solución aparente, una idolatría de la libertad, que calla que fuera de la verdad y el bien no hay libertad sino esclavitud y esclavitud eterna cuando en pos de la libertad se infringen los mandamientos de Dios. Muy largo se haría si me detuviera a decir la renuncia a la verdad que se hace cuando el liberalismo da rienda suelta al libertinaje de la usura, la droga, la sodomía, el aborto, la eutanasia, etc. Pero no puedo dejar de repetir que no es lo mismo comulgar en la mano o en la boca como pretende el liberalismo porque las manos del sacerdote fueron consagradas para tocar sólo ellas el Santísimo Sacramento del Altar como lo enseña toda la Tradición y Santo Tomás de Aquino y lo expresa magistralmente en la Suma Teológica (III, 82, a. 3, c).

En el fondo es muy contradictorio todo lo que decís de no imponer, no impedir, no condenar, faltó que digas: prohibido prohibir. Por un lado decís “no imponga al resto su visión del mundo” y por otro “¿Quiere que haya sólo rubios…? Hágalo”. Creo que a nadie se le oculta en que termina el dejar libremente que alguno quiera que haya sólo rubios. El liberalismo lleva al totalitarismo, es más, en el fondo el liberalismo es un totalitarismo. El liberalismo es el totalitarismo del libertinaje.

León XIII en su magistral Encíclica “Libertas Præstantissimum” en que condena todo liberalismo, comienza haciendo un elogio de la libertad y señala que la Iglesia siempre ha sido la que más grandemente la ha defendido. Quien conozca la historia sin las mentiras de los enemigos de la Iglesia podrá afirmar fehacientemente que más que ningún reino, estado o institución ha defendido y promocionado siempre aquella libertad que reconoce en sus hijos en los cuales “ya no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús” (Gal 3, 28). Es importante recalcar que la Iglesia no está en contra de la verdadera libertad sino que es su más ferviente defensora. Pero es necesario no confundir la libertad con el libertinaje, el cultivo de la “libertad gloriosa de los hijos de Dios” (Rm 8, 21) con el liberalismo.

Las personas tienen la capacidad, con su inteligencia y voluntad, de elegir distintos medios en orden a la consecución de su fin último. Ya que es la consecución del fin último lo que subyace en toda elección de medios que hacemos, es objetivable por la inteligencia si estos medios son ordenados o no a ese fin, y por lo tanto buenos o malos. Se llama libertad a esta facultad cuando efectivamente elige un medio que es un bien en orden a la consecución del fin último ya que no es propiamente libertad la elección de un mal porque esclaviza a la persona. Dice Santo Tomás de Aquino “querer el mal ni es libertad ni parte de la libertad, aunque sea un cierto signo de la libertad” (De veritate, q. 22, a. 6, c).

Los actos humanos no son indiferentes, o pertenecen al bien de una virtud o al mal de algún vacío, y por estos actos se juega la salvación eterna. Cualquiera que reflexione seriamente podría decir cuán ignorantes somos de esta verdad que es incluso de orden natural y no sólo verdad de fe. ¡Cuánto es necesario a toda persona humana ser enseñada! Dios en su bondad y condescendencia vino a nosotros para enseñarnos y conducirnos, es por eso que Cristo afirma: “Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida, nadie va al Padre sino por Mí”. Cristo es Rey y Soberano de todo, no sólo lo hemos de amar nosotros sobre todas las cosas sino que hemos de procurar que todos estén bajo su “yugo suave y su carga ligera” ya que todos tienen el primer mandamiento inscrito en su naturaleza que así nos lo ordena. Esta Verdad abarca todos los ámbitos de la vida y debe iluminar todo nuestro ser. El liberalismo pretende liberarse de esta Verdad y busca hacerlo en mayor o menor medida según los grados de liberalismo. El liberalismo pretende liberarse de Dios, por eso es pecado, el liberalismo es un eco del grito blasfemo y suicida "Non Serviam" de Satanás.

Fray Guido Casillo O.P.

jueves, 7 de octubre de 2021

Fiesta del Santísimo Rosario





En 1571, los turcos se estaban apoderando de toda Europa y parecía que el Cristianismo iba a ser arrasado. Cuando todo parecía perdido, el Papa San Pío V organizó una cruzada del Rosario. Les pidió a los católicos de todo el mundo que rezaran el Rosario y que le pidieran a Nuestra Señora que los librara del desastre eminente. Cuando llegó el día de la gran batalla, los soldados cristianos fueron a la batalla con la espada en una mano y el Rosario en la otra. El pequeño ejército cristiano, superado en número, derrotó a la grandiosa Armada Turca, salvando así a la cristiandad. Así el 7 de Octubre de 1571 tuvo lugar en Lepanto una de las derrotas militares más grandes de la historia.

En aquel tiempo las noticias tardaban mucho en llegar y Lepanto quedaba muy lejos de Roma. Pero Pío V, que estaba tratando asuntos con unos cardenales, de pronto se asomó a la ventana, miró hacia el cielo, y les dijo emocionado: "Dediquémonos a darle gracias a Dios y a la Virgen Santísima, porque hemos conseguido la victoria". Varios días después llegó desde el lejano Golfo de Lepanto, la noticia del enorme triunfo. El Papa en acción de gracias mandó que cada año se celebre el 7 de octubre la fiesta de Nuestra Señora del Rosario y que en las letanías se colocara esta oración "María, Auxilio de los cristianos, ruega por nosotros" .

La fiesta que hoy celebramos, fue instituída pues, para conmemorar la victoria de la armada católica, al mando de Juan de Austria, sobre los turcos, en las aguas de Lepanto. El Papa San Pio V, la atribuyó a la intercesión de Santa María, en su advocación del Rosario. Esta devoción había comenzado a ser muy popular desde el siglo XIV, y habría de alcanzar a la Iglesia de Dios señalados favores.

La Fiesta del Santísimo Rosario, o de Nuestra Señora del Rosario, como es conocida hoy, es sin duda la que "impregna" este mes con esta devoción. Esta idea vendrá a renovarse, a principios del siglo XX, el 13 de octubre de 1917, última de las apariciones de Nuestra Señora del Rosario de Fátima.

León XIII elevó el rito de esta fiesta a segunda clase y prescribió a toda la Iglesia el rezo del Santo Rosario en el mes de octubre. La reforma litúrgica del Concilio Vaticano II, le asignó la categoría de Fiesta, con el título de Nuestra Señora del Rosario.

martes, 5 de octubre de 2021

PEREGRINACIÓN NUESTRA SEÑORA DEL PILAR





11 DE OCTUBRE DE 2021


15 HS.


LAGUNA DE LOS PADRES


MAR DEL PLATA



domingo, 15 de agosto de 2021

Traditionis custodes vs. Quo primum Tempore



“Del mismo modo, estatuimos y declaramos :

- que no han de estar obligados a celebrar la Misa en forma distinta a la establecida por Nos ni Prelados, ni Administradores, ni Capellanes ni los demás Sacerdotes seculares de cualquier denominación o regulares de cualquier Orden;

- que no pueden ser forzados ni compelidos por nadie a reemplazar este Misal;

- y que la presente Carta jamás puede ser revocada ni modificada en ningún tiempo, sino que se yergue siempre firme y válida en su vigor. “


Bula “Quo primum Tempore”, 1570 – S. S. Pio V



Esta parte del texto por el cuál se ponía en vigencia al Misal, no deja lugar a dudas. Sus palabras son claras. Más aún lo son, si se lee íntegramente el texto de la Bula (invitamos al lector a hacerlo). La intención del Papa fue establecer el uso del Misal a perpetuidad.

Es de destacar que el texto de la Bula, prohíbe cualquier reforma. Las reformas de que fue objeto el mismo Misal (hasta la última, de 1962) no implicaron nunca alteraciones sustanciales, más allá de algunas pocas opiniones contrarias.

Pero no es nuestra intención analizar en primer lugar el Rito o la Forma, si no, la facultad del celebrante. Es por ello, que transcribimos esos párrafos como principio de este artículo. De ellos se desprende con claridad el carácter permanente del uso del Misal promulgado en 1570. Resulta evidente que nadie puede estar obligado a celebrar de manera distinta. De igual modo se prohíbe disponer el uso de otros textos. Esta prohibición rige para cualquier autoridad y en todo tiempo.

Frente esta conclusión, por ejemplo, se presenta el artículo cinco del Motu Proprio “Traditionis Custodes”: “Los presbíteros que ya celebran según el Missale Romanum de 1962, pedirán al obispo diocesano la autorización para seguir manteniendo esa facultad.”

Asimismo tenemos esta afirmación de la Carta adjunta al Motu Proprio “ Traditionis Custodes”: “Respondiendo a vuestras peticiones, tomo la firme decisión de derogar todas las normas, instrucciones, concesiones y costumbres anteriores al presente Motu Proprio, y de considerar los libros litúrgicos promulgados por los Santos Pontífices Pablo VI y Juan Pablo II, en conformidad con los decretos del Concilio Vaticano II, como única expresión de la lex orandi del Rito Romano. Me reconforta en esta decisión el hecho de que, tras el Concilio de Trento, San Pío V también derogó todos los ritos que no podían presumir de una antigüedad probada, estableciendo un único Missale Romanum para toda la Iglesia latina.”

Este último pasaje, aunque no integra el texto de la norma (“Traditiones Custodes”), podría no dejar dudas, de la intención derogatoria del Motu Proprio. Sin embargo, en sí mismo, no hace expresa referencia a la Bula “Quo primum Tempore”, y omite también pronunciarse sobre el Misal de 1962.

Por si esto fuera poco, se busca asimilar la decisión de “considerar los libros litúrgicos promulgados por los Santos Pontífices Pablo VI y Juan Pablo II (…) como única expresión de la lex orandi del Rito Romano”, a la derogación de los ritos que “no podían presumir de antigüedad probada”. Calificación que no resultaría aplicable al Misal Tridentino, que poseería al día de la publicación del documento en cuestión (2021), más de cuatro siglos y medio de vigencia. Así lo aseguraba Benedicto XVI en el derogado “Summorum Pontificum”, que al referirse a él señalaba: “Misal Romano promulgado por el beato Juan XXIII en 1962, que nunca se ha abrogado”.

El mismo San Pio V, que sin dudas pretendía unificar la Liturgia del Rito Latino, no suprimió aquellos ritos afianzados en el tiempo, aunque ellos estuviesen circunscriptos a regiones concretas y alcanzaren a un número reducido de fieles.

En concordancia, con este criterio seguido por San Pio V, señalaba el Papa Benedicto XVI: “Lo que para las generaciones anteriores era sagrado, también para nosotros permanece sagrado y grande y no puede ser improvisamente totalmente prohibido o incluso perjudicial” (carta a los obispos de Benedicto XVI – Summorum Pontificum, 2007).

Aunque tengamos presente el gran principio de que una norma posterior puede derogar la anterior, también nos encontramos ante un problema.

Se podría aceptar y reconocer el hecho de que el nuevo Motu Proprio, Fidelis custodes, viene a derogar las normas específicas sobre la materia. Esto es, la carta a las Conferencias episcopales “Quattuor abhinc annos” (1984), el Motu Proprio “Ecclessia Dei” (1988), el Motu Proprio “Summorum Pontificum“ (2007) y la Instrucción “Universae Eclessiae” (2011). Aún así, quedaría planteada la contradicción con una norma, que por sus formulaciones categóricas y definitivas, resulta de superior jerarquía: la Bula “Quo Primun tempore” (1570).

Es innegable que todos los Sumos Pontífices tienen idéntica autoridad. Un Papa puede, por si mismo, establecer nuevas normas disciplinares e incluso puede hacer cesar las emitidas por un Pontífice anterior. Sin embargo, sus actos, para que puedan tener efecto cancelatorio sobre los anteriores, deben ser de igual tenor, jerarquía y alcance que los que se pretendan abrogar.

Otro aspecto a destacar, es la contradicción entre la afirmación del artículo uno de “Traditiones Custodes” en el que se califica a los libros litúrgicos de San Pablo VI y San Juan Pablo II como “la única expresión de la lex orandi del Rito Romano”, cuando en el artículo siguiente refiriéndose al obispo diocesano, se afirma que “es de su exclusiva competencia autorizar el uso del Missale Romanum de 1962 en la diócesis, siguiendo las orientaciones de la Sede Apostólica.”

De aquí surge un nuevo argumento en favor de la vigencia del Misal de 1962, en flagrante contradicción con aquella frase del artículo uno, repetida por el Papa en su carta, al caracterizar al Misal de San Pablo VI como “la única expresión de la lex orandi del Rito Romano”. Si el obispo puede autorizar el uso del Misal de 1962, es evidente que de suyo el Misal de San Pablo VI, no resulta la única expresión de la “lex orandi”. En consecuencia, el Motu Proprio “Traditionis Custodes” ( Francisco, 2021) tampoco tendría un efecto derogatorio sobre la Bula “Quo primum Tempore” (San Pio V, 1570), que ponía en vigencia el Misal de Trento.

La realidad es que la incoherencia de sus términos y sus sentencias contradictorias, hacen que el texto de “Traditiones custodes” no guarde un mínimo criterio de razonabilidad, que lo haga factible de ser interpretado de manera armónica con los textos anteriores de mayor entidad canónica.

Un aspecto no menor, que debe tenerse en cuenta, fue señalado en 2007, cuando se promulgó “Summorum Pontificum”, y es el número y las intenciones de los fieles que asisten regularmente a la Santa Misa, celebrada conforme al Misal de 1962.

Recordamos, a modo de ejemplo una publicación de aquellos días: “Pensamos que, en general, las facilidades para usar el Misal de Juan XXIII no alterarán en nada la vida de la inmensa mayoría de las comunidades cristianas, habituadas ya, sin dramas, al Misal de Pablo VI. Pero, a la vez, estas disposiciones pueden serenar el ánimo de quienes no se sentían del todo cómodos con la reforma conciliar de la celebración de la Misa.” ( publicado en “Forum libertas”, por Guillermo Juan Morado, 2007).

Estas palabras formuladas hace catorce años, resultan también hoy actuales. El “fantasma cismático” no es real. No sólo por el reducido número de fieles que asisten a la llamada Misa de Siempre, si no porque de entre ellos, son aún menos quienes se oponen al Misal de San Pablo VI. Esta reducción se profundiza, si se pretende tener en cuenta a quienes niegan no ya el Misal, si no propiamente el Magisterio Conciliar.

Más aún, esta prohibición de celebrar conforme al Misal de 1962, no hará más que generar que la Fraternidad San Pío X, fundada por Mons. Marcel Lefebvre y las Congregaciones afines a ella, sean quienes prácticamente detenten la exclusividad del uso del Misal. De esta manera, muchos fieles se verán prácticamente empujados a asistir a aquellas celebraciones, aunque no compartan muchas de las objeciones plantadas por Mons. Lefebvre.

Resulta por demás sorprendente que, frente a esta minoría “sospechosa” de “cismática”, se alza una inmensa mayoría de innovadores, descuidados y hasta destructores de la Liturgia, que alteran sin el menor escrúpulo las formas e indicaciones del Misal Conciliar, declarado por el Papa como la “única expresión de la lex orandi del Rito Romano” (Carta adjunta al Motu Proprio Traditiones Custodses, 2021).

Hechos tan evidentes, nos llevan a no tomar muy en serio, e incluso a descreer de la sinceridad de las palabras de la misma carta citada: “Me duelen por igual los abusos de una parte y de otra en la celebración de la liturgia.” (Carta adjunta al Motu Proprio Traditiones Custodses, 2021). Más bien pareciera, que duelen más los abusos de unos pocos, que la catástrofe generalizada provocada por muchos otros.

El Santo Padre, señala la unidad de la Iglesia como razón fundamental y motivo de la pretendida prohibición de celebrar conforme al Misal de 1962. En su Carta, refiriéndose a las normas derogadas, las caracteriza como: “Una oportunidad ofrecida por san Juan Pablo II y con mayor magnanimidad aún por Benedicto XVI para restaurar la unidad del cuerpo eclesial, respetando las diversas sensibilidades litúrgicas, ha sido aprovechada para aumentar las distancias, endurecer las diferencias y construir oposiciones que hieren a la Iglesia y dificultan su progreso, exponiéndola al riesgo de la división.” (Carta adjunta al Motu Proprio Traditiones Custodes, 2021).

Los argumentos señalados parten de una mirada muy parcial, omitiendo observar que el haber abrazado aquella “oportunidad ofrecida”, fue vista por los fieles como una manera de mitigar los constantes abusos litúrgicos que suceden actualmente y que son en gran parte la causa de la ruptura de la unidad. A esto, se refería el Papa Benedicto XVI: “La garantía más segura para que el Misal de Pablo VI pueda unir a las comunidades parroquiales y sea amado por ellas consiste en celebrar con gran reverencia de acuerdo con las prescripciones; esto hace visible la riqueza espiritual y la profundidad teológica de este Misal.” (carta a los obispos de Benedicto XVI – Summorum Pontificum, 2007)

El Motu Proprio “Traditionis Custodes” se señala que “Para promover la concordia y la unidad en la Iglesia” los Papas San Juan Pablo II y Benedicto XVI, habrían promulgado los Motu Proprios “Ecclesiae Dei”(1988) y “Summorum Pontificum” (2007), respectivamente. Sin embargo, en la Instrucción “Universae Eclessiae” (2011), formulada por la hoy disuelta Comisión Ecclesia Dei, se declaraba: “El motu proprio Summorum Pontificum constituye una relevante expresión del magisterio del Romano Pontífice y del munus que le es propio, es decir, regular y ordenar la Sagrada Liturgia de la Iglesia, y manifiesta su preocupación como Vicario de Cristo y Pastor de la Iglesia universal. El documento tiene como objetivo: a) ofrecer a todos los fieles la Liturgia romana en el usus antiquior, considerada como un tesoro precioso que hay que conservar; b) garantizar y asegurar realmente el uso de la forma extraordinaria a quienes lo pidan, considerando que el uso la Liturgia romana que entró en vigor en 1962 es una facultad concedida para el bien de los fieles y, por lo tanto, debe interpretarse en sentido favorable a los fieles, que son sus principales destinatarios; c) favorecer la reconciliación en el seno de la Iglesia."

Si bien, el texto referido en el párrafo anterior se encuentra derogado, fue y es una guía en la interpretación del alcance del también derogado Summorum Pontificum y de la intención de Benedicto XVI. Como puede apreciarse, no se reduce solamente al hecho de “favorecer la reconciliación en el seno de la Iglesia”, si no que la preceden, dos razones más, estas son: conservar el uso antiguo como un tesoro precioso, para el bien de los fieles, considerados como principales destinatarios.

Finalmente quisiéramos detenernos en estas últimas palabras del Papa Francisco, en su Carta: “os pido que procuréis que cada liturgia se celebre con decoro y fidelidad a los libros litúrgicos promulgados tras el Concilio Vaticano II, sin excentricidades que fácilmente degeneran en abusos. A esta fidelidad a las prescripciones del Misal y a los libros litúrgicos, en los que se refleja la reforma litúrgica deseada por el Concilio Vaticano II” (Carta adjunta al Motu Proprio "Traditiones Custodes", 2021)

De ellas, simplemente surge para nosotros este interrogante: ¿Las actuales celebraciones conforme al Misal y los libros litúrgicos de 1969 reflejan realmente la reforma litúrgica deseada por el Concilio Vaticano II?


Nichán Eduardo Guiridlian Guarino

15 de Agosto de 2021



Bula que el Papa San Pio V, publicó el 14 de Julio de 1570, sobre el uso a perpetuidad de la Misa Tridentina




Bula Quo Primun Témpore

Pío Obispo, Siervo de los Siervos de Dios, para perpetua memoria

Desde el primer instante de nuestra elevación a la cima de la Jerarquía Eclesiástica Nos hemos dirigido con agrado todo nuestro ánimo y nuestras fuerzas, y nuestros pensamientos todos hacia aquellas cosas que por su naturaleza tiendan a conservar la pureza del culto de la Iglesia, y con la ayuda del mismo Dios Nos hemos esforzado en realizarlas en plenitud, poniendo en ello todo nuestro cuidado. Como entre otras decisiones del Santo Concilio de Trento, nos incumbe decidir la edición y reforma de los libros sagrados, el Catecismo, el Breviario, y el Misal, después de haber ya, gracias a Dios, editado el Catecismo, para la ilustración del pueblo y para que sean rendidas a Dios las alabanzas que le son debidas; corregido completamente el Breviario, para que el Misal corresponda al Breviario (lo que es normal y natural, ya que es sumamente conveniente que no haya en la Iglesia de Dios más que una sola manera de salmodiar, un solo rito para celebrar la Misa), Nos pareció necesario pensar lo más pronto posible en lo que faltaba por hacer en éste campo, a saber, editar el mismo Misal. Es por esto que Nos hemos estimado deber confiar éste cargo a sabios escogidos; y de hecho son ellos, quienes, después de haber reunido cuidadosamente todos los manuscritos, no solamente los antiguos de Nuestra Biblioteca Vaticana, sino también otros buscados en todas partes, corregidos y exentos de alteración, así como las decisiones de los Antiguos y los escritos de autores estimados que nos han dejado documentos relativos a la organización de esos mismos ritos, han restablecido el mismo Misal conforme a la regla y a los ritos de los Santos Padres.

Una vez éste revisado y corregido, después de madura reflexión para que todos aprovechen de ésta disposición y del trabajo que hemos emprendido, Nos hemos ordenado que fuese impreso en Roma lo más pronto posible, y que una vez impreso, fuese publicado, a fin de que los sacerdotes sepan con certeza que oraciones deben utilizar, cuáles son los ritos y cuáles las ceremonias que deben bajo obligación conservar en adelante en la celebración de las misas: para que todos acojan por todas partes y observen lo que les ha sido transmitido por la Iglesia Romana, Madre y Maestra de todas las otras iglesias y para que en adelante y para el tiempo futuro perpetuamente, en todas las iglesias, patriarcales, catedrales, colegiatas y parroquiales de todas las provincias de la Cristiandad, seculares o de no importa qué Ordenes monásticas, tanto de hombres como de mujeres, aun de Ordenes militares regulares y en las iglesias y capillas sin cargo de almas en las cuales la celebración de la Misa conventual en voz alta con el Coro, o en voz baja siguiendo el rito de la Iglesia romana es de costumbre u obligación, no se canten o no se reciten otras fórmulas que aquellas conformes al Misal que Nos hemos publicado, aun si éstas mismas iglesias han obtenido una dispensa cualquiera por un indulto de la Sede Apostólica, por el hecho de una costumbre, de un privilegio o de un juramento mismo, o por una confirmación apostólica, o están datados de otros permisos cualesquiera; a menos que después de la primera institución aprobada por la Sede Apostólica o después de que se hubiese establecido la costumbre, ésta última o la institución misma hayan sido observadas sin interrupción en éstas mismas iglesias por la celebración de misas durante más de doscientos años. En éste caso Nos no suprimimos a ninguna de esas iglesias su institución o costumbre de celebrar misa; pero si éste Misal que Nos hemos hecho publicar les agrada más, con la aprobación y consejo del Obispo o del Prelado, o del conjunto del Capítulo, Nos permitimos que, no obstando nada en contrario, ellas puedan celebrar la Misa siguiendo éste.

Pero ciertamente, al retirar a todas las iglesias antes mencionadas el uso de sus misales propios y dejarlos totalmente, determinados que a éste Misal justamente ahora publicado por Nos, nada se le añada, quite o cambie en ningún momento y en ésta forma Nos lo decretamos y Nos lo ordenamos a perpetuidad, bajo pena de nuestra indignación, en virtud de nuestra constitución. Nos hemos decidido rigurosamente para el conjunto y para cada una de las iglesias enumeradas arriba, para los Patriarcas, los Administradores y para todas las otras personas revestidas de alguna dignidad eclesiástica, sean ellos aun Cardenales de la Santa Iglesia Romana o tengan todo otro grado o preeminencia cualquiera, que ellos deberán en virtud de la santa obediencia abandonar en el futuro y enteramente todos los otros principios y ritos, por antiguos que sean provenientes de otros misales, los cuales han tenido el hábito de usar, y cantar o decir la Misa siguiendo el rito, la manera y la regla que Nos enseñamos por este Misal y que ellos no podrán permitirse añadir, en la celebración de la Misa, otras ceremonias o recitar otras oraciones que las contenidas en el Misal. Y aun, por las disposiciones de la presente y en nombre de Nuestra Autoridad Apostólica, Nos concedemos y acordamos que este mismo Misal podrá ser seguido en totalidad en la misa cantada o leída en todas las iglesias, sin ningún escrúpulo de conciencia y sin incurrir en ningún castigo, condenación o censura y que podrá válidamente usarse, libre y lícitamente y esto a perpetuidad. Y de una manera análoga, Nos hemos decidido y declaramos que los Superiores, Administradores, Canónigos, Capellanes y otros sacerdotes de cualquier nombre que sean designados o los religiosos de una Orden cualquiera, no pueden ser obligados a celebrar Misa de otra manera diferente a como Nos la hemos fijado y que jamás nadie, quienquiera que sea podrá contrariarles o forzarles a cambiar de misal o a anular la presente intrusión o a modificarla , sino que ella estará siempre en vigor y válida con toda su fuerza, no obstante las decisiones anteriores y las Constituciones Generales o Especiales emanadas de Concilios Provinciales y Generales, ni tampoco el uso de las iglesias antes mencionadas confirmadas por una regla muy antigua e inmemorial, pero que no se remonta a más de 200 años, ni las decisiones ni las costumbres contrarias cualesquiera que sean.

Nos queremos, al contrario, y Nos lo decretamos con la misma autoridad, que después de la publicación de Nuestra presente constitución así como del Misal, todos los sacerdotes que están presentes en la Curia Romana estén obligados a cantar o a decir Misa según este Misal dentro de un mes. Aquellos que están de este lado de los Alpes en un término de tres meses; y en fin, los que viven del otro lado de las montañas en un término de los seis meses o desde que puedan obtener este Misal. Y para que en todo lugar de la tierra él sea conservado sin corrupción y exento de faltas y de errores. Nos prohibimos igualmente por Nuestra Autoridad Apostólica y por el contenido de instrucciones semejantes a la presente, a todos los impresores domiciliados en el dominio sometido directa o indirectamente a Nuestra autoridad y a la Santa Iglesia Romana, bajo pena de confiscación de libros y de una multa de 200 ducados de oro pagaderos al Tesoro Apostólico; y a los otros, que vivan en cualquier lugar del mundo, bajo pena de excomunión (latae sententiae) y de otras sanciones en Nuestro poder, el tomarse la libertad en ninguna forma o arrogarse el derecho de imprimir este Misal o de ofrecerlo o de aceptarlo sin Nuestro permiso o un permiso especial de un Comisario Apostólico que esté encargado por Nos de este asunto y sin que este Comisario haya comparado con el Misal impreso en Roma, siguiendo la gran impresión, un original destinado al mismo impresor para servirle de modelo para aquellos que el dicho impresor deba imprimir ni sin que no se haya primeramente bien establecido que concuerda con el dicho Misal y no presenta absolutamente ninguna divergencia en relación con este.

Por consiguiente, como será difícil transmitir la presente carta a todos los lugares de la Cristiandad y llevarla en seguida al conocimiento de todos, Nos ordenamos publicarla y colocarla, siguiendo la costumbre, en la Basílica del Príncipe de los Apóstoles, etcétera. Que absolutamente nadie, por consiguiente, pueda anular esta página que expresa Nuestro permiso, Nuestra decisión, Nuestro mandamiento, Nuestro precepto, Nuestra concesión, Nuestro indulto, Nuestra declaración, Nuestro decreto y Nuestra prohibición ni ose temerariamente ir en contra de estar disposiciones. Si, sin embargo, alguien se permitiesen una tal alteración, sepa que incurre en la indignación de Dios Todopoderoso y sus bienaventurados Apóstoles Pedro y Pablo.

Dado en Roma, en San Pedro, el año mil quinientos setenta de la Encarnación del Señor la víspera de las Idas de Julio en el quinto año de nuestro pontificado.

PIUS PP. V

sábado, 2 de enero de 2021

viernes, 1 de enero de 2021

AÑO NUEVO



jueves, 24 de diciembre de 2020

Feliz Navidad


sábado, 12 de diciembre de 2020

viernes, 11 de diciembre de 2020

Diputados argentinos a favor del aborto, que los católicos no podemos volver a votar



"Es pecado mortal votar un partido o un candidato que sostiene el aborto. Y esto se lo discuto a cualquiera, porque si no ¿qué será de nosotros?" Mons. Hector Aguer, arzobispo emérito de La Plata

LISTADO DE DIPUTADOS QUE VOTARON A FAVOR DEL ABORTO
11 DE DICIEMBRE DE 2020

AGUIRRE, Hilda Clelia Frente de Todos La Rioja AFIRMATIVO
ALDERETE, Juan Carlos Frente de Todos Buenos Aires AFIRMATIVO
ÁLVAREZ RODRIGUEZ, María Cristina Frente de Todos Buenos Aires AFIRMATIVO
APARICIO, Alicia Noemi Frente de Todos Buenos Aires AFIRMATIVO
AUSTIN, Brenda Lis Unión Cívica Radical Córdoba AFIRMATIVO
BANFI, Karina Verónica Unión Cívica Radical Buenos Aires AFIRMATIVO
BAZZE, Miguel Ángel Unión Cívica Radical Buenos Aires AFIRMATIVO
BENEDETTI, Atilio Francisco Salvador Unión Cívica Radical Entre Ríos AFIRMATIVO
BERMEJO, Alejandro Daniel Frente de Todos Mendoza AFIRMATIVO
BERNAZZA, Claudia Alicia Frente de Todos Buenos Aires AFIRMATIVO
BOGDANICH, Esteban Mateo Frente de Todos Santa Fe AFIRMATIVO
BORMIOLI, Lisandro Frente de Todos Buenos Aires AFIRMATIVO
BRAWER, Mara Frente de Todos C.A.B.A. AFIRMATIVO
BRITEZ, María Cristina Frente de Todos Misiones AFIRMATIVO
BUCCA, Eduardo Justicialista Buenos Aires AFIRMATIVO
CACACE, Alejandro Unión Cívica Radical San Luis AFIRMATIVO
CÁCERES, Adriana Cintia PRO Buenos Aires AFIRMATIVO
CALIVA, Lia Veronica Frente de Todos Salta AFIRMATIVO
CANTARD, Albor Angel Unión Cívica Radical Santa Fe AFIRMATIVO
CAPARRÓS, Mabel Luisa Frente de Todos Tierra del Fuego AFIRMATIVO
CARNAGHI, Oscar Frente de Todos Neuquén AFIRMATIVO
CARRIZO, Ana Carla Unión Cívica Radical C.A.B.A. AFIRMATIVO
CARRIZO, Nilda Mabel Frente de Todos Tucumán AFIRMATIVO
CARRO, Pablo Frente de Todos Córdoba AFIRMATIVO
CASARETTO, Marcelo Pablo Frente de Todos Entre Ríos AFIRMATIVO
CERRUTI, Gabriela Frente de Todos C.A.B.A. AFIRMATIVO
CISNEROS, Carlos Anibal Frente de Todos Tucumán AFIRMATIVO
CLERI, Marcos Frente de Todos Santa Fe AFIRMATIVO
CORPACCI, Lucia Frente de Todos Catamarca AFIRMATIVO
CORREA, Walter Frente de Todos Buenos Aires AFIRMATIVO
CRESCIMBENI, Camila PRO Buenos Aires AFIRMATIVO
DAIVES, Ricardo Daniel Frente de Todos Santiago del Estero AFIRMATIVO
DE LAMADRID, Alvaro Héctor Unión Cívica Radical C.A.B.A. AFIRMATIVO
DEL CAÑO, Nicolás PTS - Frente de Izquierda Buenos Aires AFIRMATIVO
Del CERRO, Gonzalo Pedro Antonio Unión Cívica Radical Santa Fe AFIRMATIVO
DELÚ, Melina Aida Frente de Todos La Pampa AFIRMATIVO
DI GIACOMO, Luis Juntos Somos Río Negro Rio Negro AFIRMATIVO
ESTEVEZ, Enrique Eloy Socialista Santa Fe AFIRMATIVO
ESTEVEZ, Gabriela Beatriz Frente de Todos Córdoba AFIRMATIVO
FAGIOLI, Federico Frente de Todos Buenos Aires AFIRMATIVO
FERNANDEZ, Carlos Alberto Unión Cívica Radical Buenos Aires AFIRMATIVO
FERNANDEZ, Eduardo Gabriel Frente de Todos Córdoba AFIRMATIVO
FERRARO, Maximiliano Carlos Francisco Coalición Cívica C.A.B.A. AFIRMATIVO
FIGUEROA, Alcira Elsa Frente de Todos Salta AFIRMATIVO
FRADE, Monica Coalición Cívica Buenos Aires AFIRMATIVO
FRIGERIO, Federico PRO Tierra del Fuego AFIRMATIVO
GAILLARD, Ana Carolina Frente de Todos Entre Ríos AFIRMATIVO
GARCIA, Alejandro PRO C.A.B.A. AFIRMATIVO
GARCIA, Ximena Unión Cívica Radical Santa Fe AFIRMATIVO
GARCIA DE LUCA, Sebastian PRO Buenos Aires AFIRMATIVO
GIORDANO, Juan Carlos Izquierda Socialista - Frente de Izquierda Buenos Aires AFIRMATIVO
GODOY, Lucas Javier Frente de Todos Salta AFIRMATIVO
GONZÁLEZ, Josefina Victoria Frente de Todos Santa Fe AFIRMATIVO
GONZÁLEZ, Pablo Gerardo Frente de Todos Santa Cruz AFIRMATIVO
GROSSO, Leonardo Frente de Todos Buenos Aires AFIRMATIVO
GUEVARA OLIVERA, Alejandro Francisco Frente de Todos San Juan AFIRMATIVO
GUTIÉRREZ, Carlos Ramiro Frente de Todos Buenos Aires AFIRMATIVO
HAGMAN, Itai Frente de Todos C.A.B.A. AFIRMATIVO
HELLER, Carlos Salomón Frente de Todos C.A.B.A. AFIRMATIVO
HERNÁNDEZ, Estela Beatriz Frente de Todos Chubut AFIRMATIVO
IGLESIAS, Fernando Adolfo PRO C.A.B.A. AFIRMATIVO
IGON, Santiago Nicolás Frente de Todos Chubut AFIRMATIVO
JOURY, Mercedes PRO Buenos Aires AFIRMATIVO
KIRCHNER, Máximo Carlos Frente de Todos Buenos Aires AFIRMATIVO
KOENIG, Marcelo Christian Frente de Todos Buenos Aires AFIRMATIVO
LACOSTE, Jorge Enrique Unión Cívica Radical Entre Ríos AFIRMATIVO
LAMPREABE, Florencia Frente de Todos Buenos Aires AFIRMATIVO
LANDRISCINI, Susana Graciela Frente de Todos Rio Negro AFIRMATIVO
LATORRE, Jimena Hebe Unión Cívica Radical Mendoza AFIRMATIVO
LEITO, Mario Frente de Todos Tucumán AFIRMATIVO
LENA, Gabriela Mabel Unión Cívica Radical Entre Ríos AFIRMATIVO
LOPEZ, Jimena Frente de Todos Buenos Aires AFIRMATIVO
LÓPEZ, Juan Manuel Coalición Cívica C.A.B.A. AFIRMATIVO
LÓPEZ RODRÍGUEZ, Dante Edgardo Frente de Todos Catamarca AFIRMATIVO
LOSPENNATO, Silvia Gabriela PRO Buenos Aires AFIRMATIVO
MACHA, Mónica Frente de Todos Buenos Aires AFIRMATIVO
MARTIN, Juan Unión Cívica Radical Santa Fe AFIRMATIVO
MARTÍNEZ, Germán Pedro Frente de Todos Santa Fe AFIRMATIVO
MARTÍNEZ, Maria Dolores Unión Cívica Radical C.A.B.A. AFIRMATIVO
MARTÍNEZ, Maria Rosa Frente de Todos Buenos Aires AFIRMATIVO
MARZIOTTA, Maria Gisela Frente de Todos C.A.B.A. AFIRMATIVO
MASIN, María Lucila Frente de Todos Chaco AFIRMATIVO
MATZEN, Lorena Unión Cívica Radical Rio Negro AFIRMATIVO
MENDOZA, Josefina Unión Cívica Radical Buenos Aires AFIRMATIVO
MENNA, Gustavo Unión Cívica Radical Chubut AFIRMATIVO
MOISÉS, María Carolina Frente de Todos Jujuy AFIRMATIVO
MORALES, Flavia Frente de la Concordia Misionero Misiones AFIRMATIVO
MOREAU, Cecilia Frente de Todos Buenos Aires AFIRMATIVO
MOREAU, Leopoldo Raúl Guido Frente de Todos Buenos Aires AFIRMATIVO
MOUNIER, Patricia Monica Frente de Todos Santa Fe AFIRMATIVO
MOYANO, Juan Facundo Frente de Todos Buenos Aires AFIRMATIVO
NAJUL, Claudia Inés Unión Cívica Radical Mendoza AFIRMATIVO
NEGRI, Mario Raúl Unión Cívica Radical Córdoba AFIRMATIVO
OBEID, Alejandra del Huerto Frente de Todos Santa Fe AFIRMATIVO
OCAÑA, Maria Graciela PRO Buenos Aires AFIRMATIVO
ORMACHEA, Claudia Frente de Todos Buenos Aires AFIRMATIVO
OSUNA, Blanca Ines Frente de Todos Entre Ríos AFIRMATIVO
PENACCA, Paula Andrea Frente de Todos C.A.B.A. AFIRMATIVO
PÉREZ ARAUJO, Hernán Frente de Todos La Pampa AFIRMATIVO
PONCE, Carlos Ybrhain Frente de Todos San Luis AFIRMATIVO
QUETGLAS, Fabio José Unión Cívica Radical Buenos Aires AFIRMATIVO
RAUSCHENBERGER, Ariel Frente de Todos La Pampa AFIRMATIVO
REY, Maria Lujan PRO Buenos Aires AFIRMATIVO
RICCARDO, José Luis Unión Cívica Radical San Luis AFIRMATIVO
RIZZOTTI, Jorge Unión Cívica Radical Jujuy AFIRMATIVO
RODRIGUEZ SAA, Nicolás Marcelo Frente de Todos Buenos Aires AFIRMATIVO
RUIZ ARAGÓN, José Arnaldo Frente de Todos Corrientes AFIRMATIVO
RUSSO, Laura Frente de Todos Buenos Aires AFIRMATIVO
SALVADOR, Sebastian Nicolás Unión Cívica Radical Buenos Aires AFIRMATIVO
SARGHINI, Jorge Emilio Consenso Federal Buenos Aires AFIRMATIVO
SCHWINDT, María Liliana Frente de Todos Buenos Aires AFIRMATIVO
SIERRA, Magdalena Frente de Todos Buenos Aires AFIRMATIVO
SILEY, Vanesa Frente de Todos Buenos Aires AFIRMATIVO
SORIA, Martin Ignacio Frente de Todos Rio Negro AFIRMATIVO
SPOSITO, Ayelén Frente de Todos Rio Negro AFIRMATIVO
STILMAN, Mariana Coalición Cívica Buenos Aires AFIRMATIVO
SUAREZ LASTRA, Facundo Unión Cívica Radical C.A.B.A. AFIRMATIVO
TAILHADE, Luis Rodolfo Frente de Todos Buenos Aires AFIRMATIVO
TUNDIS, Mirta Frente de Todos Buenos Aires AFIRMATIVO
UCEDA, Marisa Lourdes Frente de Todos Mendoza AFIRMATIVO
VALLEJOS, María Fernanda Frente de Todos Buenos Aires AFIRMATIVO
VAZQUEZ, Juan Benedicto Frente de Todos Santa Cruz AFIRMATIVO
VESSVESSIAN, Marcela Paola Frente de Todos Santa Cruz AFIRMATIVO
VILAR, Daniela Frente de Todos Buenos Aires AFIRMATIVO
VIVERO, Carlos Alberto Frente de Todos Neuquén AFIRMATIVO
WOLFF, Waldo Ezequiel PRO Buenos Aires AFIRMATIVO
YACOBITTI, Emiliano Benjamin Unión Cívica Radical C.A.B.A. AFIRMATIVO
YAMBRUN, Liliana Frente de Todos Buenos Aires AFIRMATIVO
YASKY, Hugo Frente de Todos Buenos Aires AFIRMATIVO
YEDLIN, Pablo Raúl Frente de Todos Tucumán AFIRMATIVO
YUTROVIC, Ines Carolina Frente de Todos Tierra del Fuego AFIRMATIVO
BÁRBARO, Hector Orlando Frente de Todos Misiones ABSTENCION
CORNEJO, Alfredo Victor Unión Cívica Radical Mendoza ABSTENCION
FERREYRA, Daniel Julio Frente de Todos Jujuy ABSTENCION
PATIÑO, José Luis PRO C.A.B.A. ABSTENCION
UHRIG, Romina Maricel Frente de Todos Buenos Aires ABSTENCION
ZUVIC, Mariana Coalición Cívica C.A.B.A. ABSTENCION


sábado, 7 de noviembre de 2020

lunes, 2 de noviembre de 2020

domingo, 11 de octubre de 2020

Excomunión de la Masonería: Está vigente




La Iglesia Católica no sólo ha criticado, sino condenado a sus fieles por pertenecer a asociaciones filosóficas o políticas que se declaran ateas o que puedan poner en peligro la fe.

Por: ELMER ANCONA


La Iglesia Católica no sólo ha criticado, sino condenado a sus fieles por pertenecer a asociaciones filosóficas o políticas que se declaran ateas o que puedan poner en peligro la fe.

En el Código de Derecho Canónico de 1917 se excomulgó a los católicos que dieran su nombre a la masonería.

El papa Clemente XII, en la encíclica “In eminenti”, condenó con severidad a la masonería; más tarde, el papa León XIII, en su encíclica “Humanum genus”, la calificó como una organización secreta, enemigo astuto y calculador, negadora de los principios fundamentales de la doctrina de la Iglesia.

“Los que dan su nombre a la secta masónica, o a otras asociaciones del mismo género, que maquinan contra la Iglesia o contra las potestades civiles legítimas, incurren ipso facto en excomunión simplemente reservada a la Sede Apostólica”, estableció en el canon 2335 del Código de Derecho Canónico de 1917.

El Código de Derecho Canónico promulgado por el Papa Juan Pablo II el 25 de enero de 1983, en su canon 1374, señala:

“Quien se inscribe en una asociación que maquina contra la Iglesia debe ser castigado con una pena justa; quien promueve o dirige esa asociación ha de ser castigado con entredicho”.

Como en esta nueva redacción no se mencionó expresamente a la masonería como una asociación que conspire contra la Iglesia, y previendo posibles confusiones, el Cardenal Joseph Ratzinger, Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, firmó posteriormente unas declaraciones.

Señaló que el criterio de la Iglesia no ha variado en absoluto respecto a las anteriores declaraciones; indica que los principios de la masonería siguen siendo incompatibles con la doctrina de la Iglesia, y que los fieles que pertenezcan a asociaciones masónicas no pueden acceder a la Sagrada Comunión.

Un acercamiento…

El clima de acercamiento entre católicos y masones fue abordado por la Conferencia Episcopal Alemana, en 1980; durante las décadas de los 70 y 80 se habían mantenido numerosos coloquios oficiales entre católicos y masones.

La Iglesia Católica examinó los rituales masónicos de los tres primeros grados y los obispos católicos concluyeron que había oposiciones fundamentales e insuperables entre ambas instituciones.

“La masonería no ha cambiado en su esencia. La pertenencia a la masonería cuestiona los fundamentos de la existencia cristiana (…) Las principales razones: la cosmología o visión del mundo de los masones no es unitaria, sino relativa, subjetiva, y no se puede armonizar con la fe cristiana.

“El concepto de verdad es relativista, negando la posibilidad de un conocimiento objetivo de la verdad, lo que no es compatible con el concepto católico; también el concepto de religión es relativista y no coincide con la convicción fundamental del cristianismo, con el concepto de Dios.

“Ese simbolismo a través del Gran Arquitecto del Universo es de tipo deístico y no hay ningún conocimiento objetivo de Dios en el sentido del concepto personal del Dios del teísmo, y está transido de relativismo, lo cual mina los fundamentos de la concepción de Dios de los católicos”, expusieron los obispos alemanes.


Artículo publicado en "Luces del Siglo"


jueves, 8 de octubre de 2020

lunes, 5 de octubre de 2020

Tránsito de Pio XII, 9 de octubre 1958 - 2020

 


Hoy 9 de Octubre, recordamos la muerte del papa Pio XII. Conocido como el "Pastor Angélico" y como "el Papa de Fátima".

Eugenio Pacelli,  fue consagrado obispo el mismo día y a la misma hora, que la Virgen se aparecía en Fátima a los tres pastorcitos: 13 de Mayo de 1917.

Desde aquel día, puede decirse que la vida del futuro Pio XII, estará muy unida a Fátima.

Él mismo, lo reconocerá siendo Cardenal, en un comentario a un sacerdote: "Estoy preocupado por los mensajes de la Santísima Virgen a Lucía de Fátima. Esa persistencia de María sobre los peligros que amenazan a la Iglesia..."

En la mañana del 1 de Noviembre de 1950, proclamará el Dogma de la Asunción de María a los Cielos. Esa misma tarde, será testigo del Milagro del Sol, tal cual se vio en Fátima el 13 de Octubre de 1917, en la última aparición de la Virgen.

Los historiadores han sido muy injustos con él: pero los hechos demuestran la santidad del Papa Pacelli.

Su ayuda a los judíos, durante la Segunda Guerra, mueve a la conversión del Gran Rabino de Roma, Israel Anton Zoller, que al ser bautizado; tomará los nombres del Santo Padre: Eugenio Pio.

Un tiempo antes de su muerte, el papa pudo ver junto a su cama a Nuestro Señor, y le dirá: "llévame contigo".

El  deseo de Pio XII, se cumplirá finalmente el 9 de octubre de 1958, en Castelgandolfo.


sábado, 3 de octubre de 2020